La ventaja del Arsenal crece a medida que la lucha por el título pierde impulso
Con poco más de un tercio de la temporada por disputarse, la lucha por el título de la Premier League empieza a adoptar una forma familiar: el Arsenal en cabeza y sus perseguidores directos teniendo dificultades para mantener el ritmo.
El empate sin goles ante el Nottingham Forest el sábado se sintió en un primer momento como una oportunidad perdida. Sin embargo, a medida que se desarrollaban los demás resultados del fin de semana, su importancia se fue desvaneciendo. Según el resumen de BBC Sport, el Arsenal cerró la jornada con una ventaja de siete puntos, una brecha ampliada no por su brillantez, sino por los fallos colectivos de sus rivales.
Ese contexto es clave.
Se abre una ventana poco común
En temporadas recientes, el Arsenal ha estado persiguiendo los estándares marcados por el Manchester City y, antes de eso, por el Liverpool. Esta vez, ninguno de esos referentes está cumpliendo con las expectativas. La derrota del City ante el Manchester United extendió a cuatro los partidos consecutivos sin ganar en liga, mientras que el empate del Liverpool frente al Burnley en Anfield los dejó a 14 puntos de distancia y provocó una audible frustración entre sus aficionados.
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Los títulos no se ganan en febrero, pero sí se pueden perder en ese mes. Ninguno de los perseguidores del Arsenal está mostrando la constancia normalmente necesaria para remontar una diferencia de esta magnitud.
Equilibrio, no brillantez
Persisten las dudas sobre el ataque del Arsenal tras dos empates consecutivos sin marcar. Esas preocupaciones son válidas. No obstante, se contrarrestan con la defensa más eficaz de la liga, basada en el control más que en el riesgo.
Esa diferencia distingue al Arsenal de sus intentos fallidos anteriores. Este equipo no depende del impulso ni de rachas goleadoras. En cambio, minimiza el daño en los días más discretos, una característica habitual de los campeones.
Los colapsos en la recta final son parte del folclore de la Premier League, pero suelen coincidir con momentos de inestabilidad. Actualmente, el Arsenal muestra muy poca.
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El tropiezo del Villa revela la diferencia
Durante un tiempo, el Aston Villa pareció capaz de meterse en la conversación por el título, especialmente por su imponente rendimiento como local. Pero la merecida victoria del Everton en Villa Park puso fin a una racha de 11 triunfos consecutivos en casa y evidenció lo ajustado de los márgenes.
El remate sereno de Thierno Barry llegó tras una presión sostenida, aprovechando el intento de Emi Martínez de convertir una atajada sencilla en una intervención más complicada. Fue un recordatorio de que, al más alto nivel, los errores mínimos se pagan caros.
Unai Emery ha evitado sistemáticamente hablar de una pelea por el título, y reiteró esa postura después del partido. “Hay otros equipos con más potencial que nosotros”, dijo, aunque reconoció la decepción de haber dejado escapar la posibilidad de colocarse segundos.
El Villa sigue bien posicionado para clasificarse a la Champions League, pero sus limitaciones son evidentes. No ha logrado marcar en siete partidos de liga esta temporada, igualando su total de toda la campaña 2024–25. Su supuesto interés en Tammy Abraham refleja una necesidad reconocida de mayor profundidad ofensiva.
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La presión sube hacia arriba
Lo que hace destacable la posición del Arsenal no es su dominio, sino su resistencia. Sus rivales están perdiendo puntos por distintas razones: el City por su falta de constancia, el Liverpool por una regresión en su rendimiento, y el Villa por los límites de su plantilla.
El Arsenal, en cambio, se mantiene estable mientras los demás retroceden.
Ha terminado segundo en cada una de las tres últimas temporadas, a menudo desinflándose cuando aumentaban las expectativas. Esta vez, las circunstancias son distintas. El control de la carrera por el título depende en gran parte de ellos, no porque sean infalibles, sino porque nadie más está presionando con fuerza.
Todavía queda mucho por disputar. Pero por primera vez en años, el Arsenal no está persiguiendo una inevitabilidad, sino gestionando una ventaja.
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Fuentes: BBC Sport
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