¿Por qué los aficionados del Real Madrid siguen abucheando a Vinicius?
En el Real Madrid, el talento de élite no garantiza un respaldo incondicional. La historia del club demuestra que incluso sus estrellas más brillantes pueden quedar bajo escrutinio cuando los resultados no acompañan. Vinicius Júnior es el último en experimentar esa realidad.
Pese a su importancia sobre el césped, el extremo brasileño sigue siendo una figura polarizadora en el Bernabéu, donde la exigencia es implacable y la tolerancia emocional, limitada.
Una celebración dirigida a la grada
Esa tensión volvió a hacerse visible durante la victoria del Real Madrid por 2-1 ante el Rayo Vallecano. Vinicius abrió el marcador y, a continuación, se detuvo para besar repetidamente el escudo del club, levantar los brazos y pedir una respuesta del público.
Con el partido en marcha, se giró en varias ocasiones hacia el fondo de animación, buscando interacción. BBC Sport informó de que los gestos parecían deliberados, en un contexto marcado por las dudas sobre su compromiso y su relación con la afición.
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Incluso después de marcar, se escucharon silbidos desde algunos sectores del estadio, un recordatorio de que las acciones individuales rara vez borran una frustración más amplia.
Una frustración en busca de un objetivo
La temporada del Real Madrid ha ofrecido múltiples motivos de descontento. El club fue eliminado de la Copa del Rey por un rival de Segunda División, no logró la clasificación automática para las eliminatorias de la Liga de Campeones y actualmente se sitúa por detrás del Barcelona en La Liga.
En ese contexto, el foco del análisis suele concentrarse en jugadores concretos. Vinicius se ha convertido en uno de los objetivos más visibles. Su gol ante el Rayo fue el primero en Liga desde principios de octubre y, aunque sus ocho tantos en todas las competiciones lo colocan como el segundo máximo goleador del equipo, el contraste con los 37 de Kylian Mbappé ha condicionado la percepción de su rendimiento.
El análisis de BBC Sport señala que los aficionados tienden a dirigir su enfado hacia los jugadores de los que esperan que lideren al equipo, especialmente cuando se percibe que están alejados de la identidad tradicional del club. Las reacciones emocionales de Vinicius, sus enfrentamientos y su frustración visible sobre el campo han reforzado esa imagen para parte de la grada.
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Racismo y resistencia
La situación de Vinicius no puede separarse del abuso racista que ha sufrido en España. Ha sido atacado en repetidas ocasiones, con varios casos que derivaron en condenas de prisión suspendidas en 2022 y penas de cárcel para aficionados del Valencia en 2023, según las resoluciones judiciales de la época.
Lejos de guardar silencio, Vinicius ha abordado el problema de forma pública. En 2024 afirmó: «No soy una víctima del racismo, soy el verdugo de los racistas». Esa postura ha recibido un amplio apoyo internacional, pero ha incomodado a sectores del público futbolístico nacional que prefieren que los jugadores se mantengan al margen de las cuestiones sociales.
El fútbol español lleva tiempo lidiando con la manera en que el activismo encaja dentro del juego, y la negativa de Vinicius a separar rendimiento y protesta ha añadido una capa más a su relación con la afición, especialmente en el Bernabéu, donde la volatilidad emocional rara vez es bien recibida.
Incertidumbre contractual y dudas sobre la lealtad
Las dudas sobre el futuro de Vinicius también han tensado la relación. Su contrato actual se extiende hasta 2027 y, aunque el Real Madrid preparó una ampliación el año pasado, el acuerdo aún no se ha cerrado.
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En un club donde el compromiso a largo plazo suele equipararse a la lealtad al escudo, cualquier vacilación se analiza al detalle. Personas cercanas a la situación indican que la renovación sigue siendo el desenlace más probable, pero la hostilidad persistente desde la grada complica inevitablemente el panorama.
Como sugiere el análisis de BBC Sport, llega un momento en el que incluso los jugadores de élite empiezan a cuestionar su lugar cuando la aceptación parece condicionada.
Jugar en medio de la tensión
Por ahora, Vinicius continúa compitiendo entre el ruido: marca, celebra con énfasis y responde a las críticas en lugar de ignorarlas.
En el Real Madrid, ese enfoque siempre ha conllevado riesgos. La historia demuestra que puede moldear el legado de un futbolista tanto como su juego.
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Fuente: BBC Sport
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