Mike Tyson se convierte en la imagen de la campaña de Trump sobre política alimentaria
La administración Trump destacó esta semana una nueva prioridad en materia de salud pública: reducir el consumo de alimentos ultraprocesados en la dieta estadounidense.
En un evento en Washington, el ex campeón mundial de boxeo de los pesos pesados Mike Tyson apareció junto al secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., aportando su voz y su historia personal a la iniciativa. Tyson la calificó como “la pelea más importante de mi vida”, presentando la campaña como una causa profundamente personal más que como un respaldo político.
Una misión personal
Tyson, de 59 años, es la imagen pública de Eat Real Food, una campaña publicitaria de alcance nacional que lanzó su primer anuncio durante el Super Bowl. El spot, en blanco y negro, muestra a la leyenda del boxeo dirigiendo un mensaje directo a los espectadores: sustituir los snacks envasados, las bebidas azucaradas y las comidas altamente procesadas por verduras, carne y productos lácteos.
En el video, Tyson habla de la pérdida de su hermana Denise, quien murió a los 25 años tras sufrir un infarto relacionado con la obesidad. También menciona sus propias dificultades pasadas con la alimentación y el peso, subrayando la carga emocional que respalda su participación.
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Al recordar su infancia en Brownsville, Brooklyn, Tyson señaló que las opciones frescas solían ser limitadas, mientras que los productos económicos y densos en calorías estaban ampliamente disponibles. Describió un vecindario marcado por la pobreza, donde los alimentos altamente procesados se convirtieron en la opción predeterminada para muchas familias.
Contexto de salud pública
Las agencias federales han advertido en repetidas ocasiones sobre el impacto en la salud de las dietas ricas en alimentos ultraprocesados. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, más del 40 % de los adultos estadounidenses padece obesidad. Los investigadores asocian el consumo elevado de productos con alto contenido de azúcares añadidos, sodio, grasas saturadas y aditivos industriales con un mayor riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
Profesionales de la salud presentes en el evento en Washington acogieron con satisfacción la atención de la administración al problema, señalando que los alimentos ultraprocesados representan una parte significativa de la dieta típica estadounidense.
Debate sobre el enfoque dietético
Sin embargo, algunos expertos en nutrición han expresado inquietudes sobre el mensaje de la campaña. Sostienen que su fuerte énfasis en las proteínas de origen animal y los productos lácteos enteros podría simplificar en exceso la ciencia nutricional y restar importancia al papel de los alimentos de origen vegetal en los resultados de salud a largo plazo.
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Los funcionarios de la administración no detallaron medidas regulatorias específicas durante el evento, centrándose en cambio en la concienciación pública y la elección del consumidor. Aún no está claro si la campaña conducirá a cambios medibles en los hábitos alimentarios.
Para Tyson, el encuadre es claro: después de años preparándose para combates en el ring, ahora presenta las enfermedades relacionadas con la dieta como un adversario al que se enfrentan millones de estadounidenses.
Fuentes: evento en Washington, datos de los CDC.
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