Marc Cucurella se subió la manga el martes para mostrar el rostro de Luis de la Fuente, con traje y agarrando la Copa del Mundo, tatuado para siempre en su codo.
Su pie de foto en Instagram fueron dos palabras en español: «Promesa cumplida».
El compromiso se había adquirido antes de que arrancara el torneo. Si España levantaba el trofeo, el retrato del seleccionador acabaría en su piel.
España venció a Argentina por 1-0 en la prórroga en el MetLife Stadium el 19 de julio, con un tanto de Ferran Torres en el minuto 106. Nueve días después, Cucurella cumplió con su palabra.
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El trabajo lo firmó Joaquín Ganga, un artista español cuya cartera de clientes va desde LeBron James y Drake hasta Canelo Álvarez y Carlos Alcaraz.
El diseño muestra a De la Fuente con chaqueta, ambas manos sobre el trofeo y el emblema del torneo de 2026 al fondo.
De la Fuente: «No doy tanto miedo»
A De la Fuente le preguntaron por la promesa en su rueda de prensa posterior a la final, en East Rutherford.
«Si haces una promesa, hay que cumplirla. Además, tampoco doy tanto miedo», dijo a los periodistas, en declaraciones recogidas por UNN.
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Del Chelsea al Real Madrid y de ahí a la silla del tatuador
Cucurella llegó al Mundial ya como jugador del Real Madrid.
El lateral izquierdo, de 28 años, cerró un fichaje de 52 millones de libras procedente del Chelsea a mediados de junio, apenas un par de semanas antes de volar a Norteamérica con la selección española. Su vídeo de despedida a la afición del Chelsea se publicó el día antes de que se desvelara el tatuaje.
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