Donald Trump tiene previsto viajar a Irlanda en septiembre para presenciar las jornadas decisivas del Irish Open en su propio complejo de golf de Doonbeg. Sin embargo, semanas antes de su llegada, la presencia del presidente estadounidense ya amenaza con eclipsar la competición.
Según un artículo publicado por TIME el 27 de agosto, se están organizando varias manifestaciones durante la visita de Trump, programada para los días 12 y 13 de septiembre. Habrá protestas en Dublín, Shannon y cerca del Trump International Golf Links, en el condado de Clare.
Una “pesadilla de seguridad”
La senadora laborista irlandesa Nessa Cosgrove calificó la visita como una “pesadilla de seguridad”. También señaló que la policía irlandesa, An Garda Síochána, deberá disponer de los recursos necesarios para proteger al presidente de Estados Unidos.
Cosgrove defendió al mismo tiempo el derecho a protestar pacíficamente. Espera movilizaciones importantes y confirmó que miembros y representantes electos del Partido Laborista tienen previsto participar.
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Entre los grupos implicados se encuentran la Irish Neutrality League y el Irish Anti-War Movement. Los organizadores de la manifestación de Dublín esperan una convocatoria numerosa, pero segura, pacífica y apta para familias.
También se prepara una protesta cerca de Doonbeg, llevando la polémica política directamente hasta los alrededores del torneo. An Garda Síochána no ha querido revelar detalles sobre su operativo.
McIlroy defiende el título
La página oficial del DP World Tour confirma que el Irish Open se disputará del 9 al 13 de septiembre en Trump International Golf Links.
Rory McIlroy llegará como vigente campeón después de ganar la edición de 2025. El norirlandés será una de las grandes atracciones deportivas mientras intenta conquistar el torneo por segundo año consecutivo.
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Trump se perderá previsiblemente las primeras jornadas y llegará para el fin de semana decisivo. Su agenda también podría incluir reuniones con personal de la embajada, empresarios y altos representantes políticos irlandeses.
El golf se convierte en escenario político
La celebración del torneo en una propiedad de la familia Trump ya garantizaba una atención internacional considerable. La presencia del presidente ha elevado todavía más el interés y la tensión.
El reto para el DP World Tour será mantener el golf en el centro de la conversación. Con grandes protestas y un enorme dispositivo de seguridad en preparación, Trump podría terminar siendo el protagonista más comentado del Irish Open sin golpear una sola bola.
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