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El grupo de la muerte hace honor a su nombre en el duelo del EURO

Un inicio cargado de tensión

El paso de la fase preliminar a la ronda principal siempre marca un punto de inflexión, pero el 22 de enero en Herning tuvo un peso especial. En el Jyske Bank Boxen se reunieron seis de las naciones más fuertes del balonmano europeo, encuadradas en un grupo que muchos analistas ya consideraban implacable.

Según la previa oficial del torneo publicada por la EHF, el Grupo I era señalado como el más duro del campeonato, al reunir a recientes campeones del mundo, olímpicos y europeos. Los acontecimientos de esa jornada confirmaron rápidamente esa valoración.

Tres partidos, cada uno con su propio relato, alteraron el panorama del torneo. Alemania se impuso a Portugal gracias a su profundidad y disciplina. Noruega sobrevivió a un duelo caótico frente a España. Dinamarca, impulsada por su público, puso fin a la larga racha de imbatibilidad de Francia.

La estructura se impone al talento

La victoria de Alemania por 32,30 ante Portugal abrió la jornada con un partido definido más por el control que por el espectáculo. Ambos equipos llegaron a la ronda principal con puntos, lo que daba al encuentro una importancia inmediata.

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Según el informe oficial del partido de la EHF, la primera parte estuvo dominada por defensas 6,0 compactas y ataques pacientes. El 11,11 al descanso reflejó solidez defensiva y grandes actuaciones de los porteros.

Portugal logró incomodar por momentos el ritmo alemán con una defensa más adelantada, reduciendo espacios al juego de primera línea. A Alemania le costó encontrar fluidez, pero se mantuvo en el partido gracias a Andreas Wolff, que neutralizó varias ocasiones claras con su colocación.

Un cambio decisivo

El giro llegó poco después del descanso. El seleccionador Alfred Gislason dio entrada a Miro Schluroff, que modificó el ritmo de inmediato. Schluroff buscó el lanzamiento exterior sin dudar y anotó siete goles en ocho intentos.

De acuerdo con las estadísticas de la EHF, su eficacia obligó a la defensa portuguesa a salir más, generando espacios en el pivote y en los extremos. El ataque alemán ganó continuidad y variedad.

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Portugal siguió siendo peligroso gracias a Francisco Costa. Con diez goles superó a su padre Ricardo Costa en la lista histórica de goleadores portugueses en el EURO, un hito destacado también por la EHF.

Tensión hasta el final

Pese al crecimiento alemán, el partido se mantuvo igualado hasta el último minuto. A falta de 38 segundos, Lukas Zerbe transformó un lanzamiento de siete metros que decidió el encuentro.

Una tarjeta roja tardía a Johannes Golla generó dudas momentáneas, pero la Comisión Disciplinaria de la EHF confirmó después que no habría sanción adicional. Wolff, con 13 paradas, fue elegido jugador del partido.

Tras el encuentro, Golla señaló que “la joven guardia crece rápido”. El técnico portugués Paulo Pereira habló de cansancio, mientras Martim Costa reconoció que Wolff obligó a su equipo a una “eficacia muy baja”.

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Una lucha por seguir con vida

El segundo partido tuvo un carácter aún más dramático. España y Noruega iniciaron la ronda principal sin puntos, por lo que una derrota podía resultar definitiva.

La primera mitad se jugó a un ritmo vertiginoso. La estructura dio paso a transiciones constantes y errores en ambos bandos. Según el seguimiento en directo de la EHF, el balón cambiaba de posesión prácticamente en cada ataque durante los primeros 20 minutos.

Aleix Gómez aprovechó los espacios para España, mientras Noruega encontró un líder inesperado en August Pedersen. El extremo anotó seis goles antes del descanso, castigando cada desajuste defensivo. El marcador llegó al intermedio con 16,16.

Una apuesta peligrosa

Tras el descanso, España recurrió a su conocido ataque de 7 contra 6. Con un jugador de campo adicional, logró estirar la defensa noruega y controlar posesiones largas.

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Según los analistas de la EHF, la estrategia funcionó inicialmente. El ritmo de Noruega se redujo y España generó lanzamientos claros, llegando a tomar ventaja.

El riesgo acabó siendo determinante. Dos pases interceptados derivaron en sendos goles a puerta vacía en apenas 20 segundos. El partido cambió de rumbo de forma abrupta.

Un minuto que lo decidió todo

El último minuto concentró toda la tensión de la noche. Noruega se adelantó 35,34 con un gol de Tobias Grøndahl. Una exclusión dejó su portería momentáneamente desprotegida y Gómez probó desde lejos, pero falló presionado.

España mantuvo la posesión y una revisión de vídeo acabó con otra exclusión noruega. Con dos jugadores de más, España atacó por última vez.

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Con la bocina final se produjo un contacto en el extremo que llevó a una segunda revisión. La decisión fue clara, no hubo penalti y el tiempo había terminado. Noruega resistió.

Pedersen acabó con 11 goles y fue elegido jugador del partido. El español Kauldi Odriozola declaró después, “Tengo la sensación de que hicimos todo bien hasta el minuto 50... pero no convertimos”. El seleccionador Jordi Ribera lo definió como “un día muy triste”.

El técnico noruego Jonas Wille admitió, “La suerte estuvo de nuestro lado”, mientras Kevin Gulliksen describió la espera final como “una tortura”.

Cuando jugar en casa marca la diferencia

El último encuentro ofreció el ambiente más ruidoso del día. Francia llegó con 12 partidos consecutivos sin perder en el EURO. Dinamarca lo hizo bajo presión, en busca de estabilidad.

Francia controló la primera mitad con disciplina defensiva. Según el análisis técnico de la EHF, los lanzadores daneses no encontraron ritmo, mientras el portero Charles Bolzinger firmó paradas clave. Francia se fue al descanso con ventaja de 12,11.

El portero que cambió el partido

Tras el intermedio, Emil Nielsen lo transformó todo. Su entrada dio seguridad y energía a Dinamarca. Cada parada elevó el ruido y la confianza del equipo.

El ataque danés se aceleró, apoyado en rápidos intercambios de posición. Emil Jakobsen protagonizó el tramo decisivo con cinco goles en siete minutos.

Francia intentó responder con transiciones rápidas, pero perdió claridad bajo la presión. En declaraciones difundidas por la EHF, Ludovic Fabregas reconoció que la defensa “se rompió un poco al final”.

Dinamarca cerró el triunfo por 32,29 y puso fin a la racha francesa. Nielsen fue nombrado jugador del partido.

Un grupo completamente abierto

Tras una sola jornada, el Grupo I quedó extremadamente igualado. Alemania lidera con cuatro puntos. Francia, Dinamarca, Portugal y Noruega siguen con dos. España permanece sin puntos y ve alejarse las semifinales.

Según la clasificación de la EHF, ninguna otra ronda principal presenta diferencias tan estrechas.

Lecciones bajo presión

Varios patrones quedaron claros. Las defensas 6,0 compactas volvieron a ser determinantes. Los riesgos del 7 contra 6 quedaron expuestos sin concesiones. La profundidad de banquillo marcó la diferencia.

Alemania y Dinamarca encontraron soluciones desde la rotación, mientras otros equipos dependieron en exceso de sus titulares y acusaron el desgaste final.

Herning marca el rumbo

El 22 de enero quedará como un punto de inflexión del EHF EURO masculino 2026. Alemania afirmó su control, Noruega recuperó confianza y Dinamarca convirtió la energía local en impulso competitivo. España, en cambio, afronta una sacudida que puede señalar el final de un ciclo dominante.

Según observadores de la EHF, ya no hay margen para el error. En Herning, solo sobrevive quien mantiene la lucidez bajo presión.

Fuentes: Informes oficiales de partidos de la EHF, estadísticas del EHF EURO 2026 y entrevistas posteriores a los encuentros