¿Podría Alemania realmente alejarse del Mundial de 2026?
La política desplaza el foco del terreno de juego
El camino hacia el Mundial de 2026 empieza a verse condicionado por factores ajenos al fútbol. Aunque el torneo aún está a varios años de distancia, surgen dudas sobre si todas las grandes potencias del deporte estarán finalmente presentes.
En Alemania se debate abiertamente la posibilidad de retirarse del campeonato, que será organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá. El trasfondo del debate no es deportivo, sino político, y está relacionado con las relaciones entre Berlín y Washington.
Según Fox News, el vicepresidente de la Federación Alemana de Fútbol, Oke Göttlich, afirmó que un boicot debería al menos ser considerado. Sus declaraciones llevaron la cuestión desde los márgenes del debate hasta el centro de la conversación pública en el fútbol alemán.
Aficionados divididos ante un posible boicot
La discusión no se limita a los despachos. Entre los aficionados también hay opiniones encontradas. Una encuesta citada por medios alemanes indica que el 47 por ciento de los seguidores preferiría que la selección no viajara al torneo bajo las circunstancias actuales.
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Para muchos hinchas, un Mundial sin Alemania resultaría difícil de imaginar. El país es uno de los más laureados de la historia de la competición, con cuatro títulos mundiales. Una ausencia supondría una ruptura sin precedentes con la tradición.
Además, se señala el impacto deportivo. Jugadores como Jamal Musiala y Florian Wirtz no estarían presentes en el mayor escaparate del fútbol mundial, lo que reduciría notablemente el atractivo competitivo y emocional del torneo.
Impacto económico y deportivo a escala global
Una retirada alemana tendría consecuencias más allá de sus fronteras. Alemania es uno de los mercados más importantes para la FIFA, tanto en términos económicos como de audiencia.
Especialistas consideran que un boicot podría provocar pérdidas financieras significativas, además de obligar a replantear calendarios, grupos y estrategias de retransmisión. La preocupación es que la decisión pueda marcar un precedente.
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En este contexto, crece la especulación sobre si otras selecciones europeas podrían replantearse su participación si Alemania diera un paso similar.
Cuando la geopolítica alcanza al fútbol mundial
En el centro del debate se encuentra una cuestión de fondo que trasciende al deporte. Los responsables del fútbol alemán se enfrentan al dilema de equilibrar principios políticos y ambiciones deportivas.
Para la FIFA y los organizadores del Mundial, la situación pone de relieve la fragilidad de los grandes eventos deportivos ante las tensiones internacionales. El caso alemán demuestra que ni siquiera el torneo más emblemático del fútbol está completamente aislado de la realidad política global.
Mientras continúan los preparativos para 2026, persiste la incertidumbre sobre hasta qué punto el fútbol puede mantenerse al margen de los conflictos que marcan el escenario internacional.
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Fuentes: Fox News
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