Fútbol

La postura de Trump sobre la inmigración añade un trasfondo político a los planes de Massachusetts para la Copa del Mundo

Se espera que Massachusetts reciba a cientos de miles de visitantes cuando la Copa Mundial de la FIFA 2026 llegue a Estados Unidos, con varios partidos programados en el estadio Gillette, en Foxborough. Las autoridades estatales y locales han pasado meses preparando planes de transporte, seguridad y turismo para el evento global.

Al mismo tiempo, una cuestión política sin resolver se cierne sobre los preparativos: cómo una estrategia federal agresiva de control migratorio podría cruzarse con uno de los mayores eventos deportivos del mundo.

El presidente Donald Trump ha convertido la aplicación de las leyes migratorias en un eje central de su administración, y sus enfrentamientos con líderes de estados gobernados por demócratas se han intensificado en los últimos meses. Massachusetts, que cuenta con políticas que limitan la cooperación con determinadas acciones federales en materia de inmigración, ha estado entre los estados criticados públicamente por la Casa Blanca.

Aunque no se ha anunciado ninguna medida de aplicación específica vinculada al Mundial, el torneo está previsto del 3 de junio al 9 de julio de 2026, un periodo que podría atraer una mayor atención internacional ante cualquier confrontación entre el gobierno federal y los estados.

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Tensiones entre el gobierno federal y los estados

La fricción se centra principalmente en las llamadas políticas de “ciudades santuario”. La legislación de Massachusetts limita la capacidad de las fuerzas del orden locales para retener a personas únicamente en virtud de órdenes de detención migratoria federales, una postura que ha suscitado duras críticas por parte de Trump y sus aliados.

Al referirse a los partidos del Mundial que se celebrarán en Estados Unidos, incluidos los de Foxborough, Trump afirmó: «Podríamos quitárselos».

En declaraciones posteriores a una disputa con la alcaldesa de Boston, Michelle Wu, sobre la política migratoria, Trump añadió: «Quiero a la gente de Boston y sé que los partidos están agotados. Pero su alcaldesa no es buena».

Estos comentarios han alimentado la preocupación entre algunos funcionarios estatales y observadores políticos sobre si posibles medidas de control migratorio durante el torneo podrían generar desafíos logísticos o diplomáticos. Los grandes eventos internacionales suelen requerir coordinación entre agencias federales, estatales y locales en materia de seguridad, tramitación de visados y gestión de multitudes.

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Expertos en seguridad señalan que los eventos deportivos de gran escala dependen en gran medida de normas de viaje previsibles y de la cooperación entre los gobiernos anfitriones. Cambios repentinos en las políticas o operaciones de control altamente visibles podrían complicar el mensaje dirigido a los visitantes internacionales, aunque las autoridades federales conservan la competencia principal en materia de aplicación de las leyes migratorias.

Healey critica el liderazgo de ICE

La gobernadora Maura Healey ha sido franca en sus críticas a las autoridades federales de inmigración. Ha afirmado que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no muestra «ningún respeto por las ciudades y los estados» y ha pedido que los líderes de la agencia, así como la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, dimitan.

En referencia a los incentivos de contratación para los agentes de ICE, Healey declaró: «No respetan a las fuerzas del orden porque tienen a este grupo de individuos rebeldes que, supongo, se llevan la recompensa de 50.000 dólares».

Cuando se le preguntó qué medidas adoptaría Massachusetts si la actividad federal de control se intensificara durante el Mundial, Healey no detalló un plan de contingencia específico.

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«Donald Trump tiene ahora mismo problemas más importantes. Tiene una economía en declive. Tiene que dar un paso al frente y encontrar maneras de hacer la vida más asequible», afirmó.

Su oficina no proporcionó más detalles sobre cómo respondería el estado si las operaciones migratorias se ampliaran durante el torneo.

Planificación en medio de la incertidumbre

La FIFA ha presentado la Copa Mundial de 2026, que será organizada conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México, como una celebración de la cooperación internacional. Los organizadores en Massachusetts han destacado los beneficios económicos, proyectando importantes ingresos turísticos para la región de Boston.

La planificación de este tipo de eventos suele extenderse durante años e implica la coordinación entre autoridades municipales, agencias federales y organismos rectores internacionales. Que la aplicación de las leyes migratorias pase a ocupar el centro de la atención pública durante el torneo puede depender de decisiones que se tomen en Washington mucho antes del inicio.

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Por ahora, no se han anunciado cambios formales en la asignación de partidos ni en la designación de las ciudades anfitrionas. Sin embargo, el contexto político garantiza que los preparativos para los partidos se desarrollen en paralelo a un debate más amplio sobre la política migratoria y los derechos de los estados.

Fuentes: declaraciones públicas del presidente Donald Trump y de la gobernadora Maura Healey; información sobre el calendario del torneo de la FIFA.

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Oliver Obel

Oliver Obel – Creador de Contenido Deportivo y Especialista en Fútbol Soy un apasionado creador de contenido deportivo con un enfoque marcado en el fútbol. Escribo para LenteDesportiva, donde produzco contenido de alta calidad que informa, entretiene y conecta con aficionados al fútbol de todo el mundo. Mi trabajo gira en torno a clasificaciones de jugadores, análisis de fichajes y reportajes en profundidad que exploran el fútbol moderno. Combino un agudo instinto editorial con un profundo conocimiento de la evolución del deporte, siempre con el objetivo de ofrecer contenido que transmita tanto análisis como emoción.