Cuando Erling Haaland empujó a la red el gol de la victoria para el Manchester City al filo de la hora de partido en Old Trafford, el mensaje más contundente del día ya se había lanzado fuera del estadio. Los aficionados se congregaron en el pub Bishop Blaize antes del saque inicial para protestar contra su propio club, horas antes de un derbi de Mánchester que los suyos acabarían perdiendo por 1-0.
El detonante fue una sanción masiva del propio club. El Manchester United vetó 685 cuentas de abonados tras una investigación sobre reventa de entradas, con otros 464 aficionados sancionados o notificados con avisos finales. El club dijo que los vetos se reservaron para casos de «uso indebido significativo del sistema de venta de entradas con fines lucrativos», incluido lo que denominó «la operación de redes organizadas de reventa».
Una pancarta sobre el túnel
El grupo de aficionados Red Army canceló el tradicional despliegue de banderas previo al partido y, en su lugar, colgó una única pancarta sobre el túnel de vestuarios con el mensaje: «LA FORMA EN QUE NOS TRATÁIS ES UNA VERGÜENZA».
El grupo describió la pancarta como «un grito honesto y sentido de reconocimiento del corazón palpitante de nuestro club de fútbol, calumniado, vilipendiado y tergiversado».
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El grupo de aficionados The 1958 organizó la concentración previa al partido en el Bishop Blaize. El Manchester United Supporters Trust arremetió contra el propio proceso y acusó al club de «tratar comportamientos digitales sospechosos como prueba de reventa e imponer sanciones severas sin pruebas suficientemente concluyentes».
Las cifras detrás del veto
La magnitud de la ofensiva es lo que ha suscitado la mayor parte de la ira. El United empezó con 1.617 cuentas señaladas por lo que denominó actividad «inusual» con las entradas. De esas, 499 vetos se ratificaron en apelación, 73 fueron vetados sin recurrir y 113 abonos se cancelaron al no responder. Otros 226 aficionados recibieron avisos finales y 238 vieron reducidas sus sanciones a restricciones sobre la cesión de entradas o las solicitudes para partidos como visitante; 468 casos quedaron archivados.
Los críticos han dicho que las cartas de advertencia del club fueron demasiado agresivas y dejaron a aficionados de toda la vida temiendo por asientos que llevaban años ocupando.
El City gana con diez
El resultado en el terreno de juego no contribuyó a suavizar el ambiente. El Manchester City ganó el derbi por 1-0 pese a jugar más de una hora en inferioridad numérica después de que Phil Foden fuera expulsado en el minuto 23 por una patada a Bruno Fernandes. Haaland anotó al filo de la hora de partido y el Manchester United, con Michael Carrick en el banquillo, nunca encontró el empate.
El club ha dicho que los abonos liberados se ofrecerán a los aficionados de la lista de espera y que se emitirán reembolsos a los titulares de las cuentas vetadas.



