El mercado de fichajes en torno al Manchester City ha dado un giro brusco esta semana. Desde que una comisión independiente declaró al club el martes responsable de 114 de los 115 cargos financieros de la Premier League, cualquier vínculo entre un gran club europeo y un jugador del primer equipo del City se lee bajo una nueva luz. Josko Gvardiol es el último.
El diario español Mundo Deportivo informó esta semana, en una cobertura recogida por Sports Mole, de que el Barcelona realizó un sondeo discreto por el jugador de 24 años durante el mercado estival, con Hansi Flick y los responsables deportivos del club entre sus admiradores. El atractivo era práctico: Gvardiol puede jugar de central o de lateral izquierdo a gran nivel, un perfil que los ojeadores del Barcelona describieron como dos en uno. El City no tenía interés en venderlo, y el jugador comprometió su futuro con el club en julio con una renovación de cinco años hasta 2031.
«En cuanto supe que el City quería renovar mi contrato, sentí al instante que era lo que yo quería», declaró Gvardiol cuando se anunció el acuerdo.
«Es el mejor club del mundo en el que puedes estar. Los jugadores que tenemos aquí son extraordinarios».
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Eso fue el 28 de julio. El panorama ha cambiado desde entonces.
El veredicto cambia los cálculos
La comisión independiente dictaminó el martes que el City pactó contratos «ficticios» entre las temporadas 2009-10 y 2017-18 para inflar los ingresos en 830 millones de libras. Las sanciones aún no se han impuesto. El panel celebrará una vista aparte sobre el castigo, y el City presentó una apelación antes del plazo que vencía hoy. Las informaciones en torno al caso han ido desde una fuerte resta de puntos hasta la posibilidad del descenso o la retirada de títulos.
Enzo Maresca, que fue nombrado en junio con un contrato de tres años para sustituir a Pep Guardiola, hereda una plantilla cuyos futuros resultan ahora más difíciles de planificar. Cualquier club con el dinero y la química entre entrenador y jugador para arrebatar un titular al City tiene un motivo para intentarlo.
El flanco izquierdo del Barcelona, sin resolver
El interés catalán por un defensa de perfil izquierdo no es nuevo, y tiene un detonante concreto. Alejandro Balde, considerado durante mucho tiempo el titular a largo plazo en el lateral izquierdo, apenas ha tenido minutos esta temporada. El Barcelona llevaba tiempo rastreando el mercado en busca de recambio y competencia antes de que el veredicto del FFP sumara al City a la lista de posibles vendedores.
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Gvardiol encaja en el perfil. Ha sido titular como lateral izquierdo en el City y como central con Croacia, y su contrato, por largo que sea, pertenece ahora a un club cuya situación financiera y deportiva podría volver a cambiar antes de enero.
Rumor, no reactivación
Por ahora sigue siendo un rumor que surgió en España y que después recogieron medios más amplios. El City no ha dado ninguna señal de que vaya a vender a ningún jugador del primer equipo a raíz del veredicto. La apelación se ha presentado, no se ha impuesto ninguna sanción, y la vista sobre las sanciones aún está sin fijar.
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