La federación española de fútbol ha condenado los cánticos discriminatorios entonados por aficionados durante un amistoso contra Egipto, después de que un incidente en Barcelona provocara fuertes reacciones por parte de autoridades, jugadores y observadores.
El partido, que terminó 0-0 en el RCDE Stadium del Espanyol, ha reavivado el escrutinio sobre el comportamiento de los aficionados y la aplicación de las medidas contra la discriminación en el fútbol español.
Cánticos escuchados al inicio del partido
Los problemas surgieron en los primeros minutos, cuando sectores de la afición local fueron oídos coreando: «bote, bote, bote, musulmán el que no bote».
El cántico, repetido por grupos de aficionados mientras saltaban al unísono, generó rápidamente preocupación por su carácter discriminatorio. El encuentro, que estaba previsto como un amistoso internacional rutinario, quedó eclipsado por el comportamiento en las gradas.
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Advertencia en el estadio ignorada por los aficionados
Las autoridades intentaron intervenir antes del descanso. Un mensaje mostrado en las pantallas del estadio y emitido por megafonía recordó a los aficionados que la legislación española prohíbe «actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas».
Sin embargo, la advertencia tuvo poco efecto. Parte del público respondió con silbidos y abucheos, y el mismo cántico volvió a escucharse poco después del inicio de la segunda parte, lo que subraya la dificultad a la que a menudo se enfrentan las autoridades para controlar grandes multitudes una vez que los incidentes se intensifican.
La federación y el seleccionador condenan con firmeza
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) actuó con rapidez para denunciar el incidente. En un comunicado recogido por The Athletic, el organismo afirmó que condena los cánticos y que había ordenado a los responsables del estadio emitir mensajes en contra de toda forma de violencia y discriminación.
El seleccionador, Luis de la Fuente, también ofreció una respuesta contundente, dejando claro que este tipo de comportamiento no tiene cabida en el deporte. «Es intolerable», afirmó. «Personas violentas utilizan el fútbol para hacerse un espacio. Deben ser apartadas de la sociedad, identificadas y mantenidas lo más lejos posible».
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Los jugadores expresan sorpresa y frustración
Miembros de la selección española afirmaron estar sorprendidos por lo ocurrido durante el partido. El centrocampista del Barcelona Pedri describió el vestuario como «en shock» por los cánticos.
«No estamos de acuerdo con ningún tipo de cántico racista», dijo. «No lo esperábamos. Todos tenemos que trabajar juntos para evitar que esto ocurra en los estadios».
El guardameta Joan García expresó un sentimiento similar: «Cualquier mensaje discriminatorio contra lo que sea… estamos totalmente en contra».
El caso de Yamal pone de relieve el impacto personal
El episodio pudo haber tenido un impacto directo en el delantero de 18 años Lamine Yamal, que es musulmán y fue titular. Según la cadena SER, el jugador del Barcelona abandonó el estadio acompañado por seguridad tras ser sustituido en el descanso, sin saludar a los aficionados.
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Aunque no hubo un comunicado oficial sobre su salida, las informaciones han puesto de relieve cómo este tipo de incidentes puede afectar a los jugadores a nivel personal, especialmente a aquellos directamente señalados por comportamientos discriminatorios.
Preocupación persistente por la discriminación en el fútbol
Es probable que el incidente intensifique el debate sobre la eficacia de la aplicación de las normas contra la discriminación en España y en el fútbol europeo. En los últimos años, los organismos rectores han introducido reglas más estrictas y protocolos en los estadios, pero episodios como este siguen produciéndose.
Para la federación española y los jugadores, lo ocurrido en Barcelona sirve como recordatorio de que erradicar el comportamiento discriminatorio sigue siendo un desafío constante, que va más allá del terreno de juego y alcanza también a las gradas.
Fuentes: The Athletic, medios españoles
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