Enric Mas se hizo con el maillot rojo cuando Tadej Pogacar se retiró tras la caída de la 8ª etapa. Primoz Roglic marcha por detrás a 1:18. Felix Gall, del Decathlon CMA CGM, es tercero a 1:39. No es una ventaja cómoda para los dos corredores que tiene por delante, y hasta ahora la carrera ha girado en torno a ellos, no a él.
La mañana siguiente al abandono de Pogacar, Gall dijo a Cyclingnews que la carrera empezaba de cero.
«Hoy significa que tenemos una nueva carrera, todo es posible», dijo, deseando al mismo tiempo una pronta recuperación a Pogacar.
Pogacar chocó contra un objeto en la carretera a unos 32 kilómetros de la meta en Xeraco. Los servicios médicos le diagnosticaron una conmoción cerebral, una fractura desplazada de clavícula izquierda y una fractura estable de la vértebra C7, poniendo fin a una carrera que el esloveno había liderado con el maillot rojo durante siete etapas.
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El mejor momento de su carrera, y nadie le vigila
Gall llegó a España en una racha que pocos de sus rivales podían igualar. Fue subcampeón en el Giro de Italia 2026, y el 8 de agosto se llevó la primera victoria en la general de su carrera en la Vuelta a Burgos, con 10 segundos de ventaja sobre Oscar Onley y Giulio Ciccone.
«Esta semana gané mucha confianza», dijo tras Burgos.
Ese estado de forma no le ha dado una victoria de etapa en la Vuelta, pero le ha permitido mantenerse en la pelea. En el Alto de Aitana en la 9ª etapa, su equipo Decathlon impuso el ritmo en la subida final, antes de que Mas se marchara en solitario a unos 3 km de meta. Gall cruzó cuarto ese día y perdió 18 segundos, cediendo más terreno al nuevo líder de la carrera.
La próxima prueba es Calar Alto
La 11ª etapa del miércoles es un día para sprinters de Cartagena a Lorca. Es poco probable que la general vuelva a moverse hasta la 12ª etapa del jueves, que discurre a lo largo de 166,6 kilómetros de Vera al Observatorio de Calar Alto y termina con un puerto de primera categoría de 16,9 km al 5,6%.
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Más allá de Calar Alto, los números siguen favoreciendo a Roglic. La contrarreloj llana de 32 kilómetros a Jerez de la Frontera en la 18ª etapa es el tipo de recorrido en el que el esloveno, tres veces campeón de la Vuelta, mete de forma habitual un minuto a los escaladores puros. Gall necesita un colchón antes de llegar allí.
Por eso Calar Alto le importa más a él que a Mas o Roglic. Si esos dos se marcan entre sí mientras él ataca, 1:39 deja de ser una desventaja y empieza a parecer una ventaja de salida. Sierra Nevada en la 20ª etapa es el último final en alto de la carrera.
El pelotón sale de Vera el jueves 3 de septiembre para afrontar la primera jornada de montaña de la última semana.
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