Un capítulo complejo para Santos y su estrella retornada
El regreso de Neymar al fútbol brasileño debía aportar estabilidad tanto a su carrera como a un Santos que llevaba meses buscando regularidad. Sin embargo, la situación dio otro giro inesperado. Según un comunicado difundido por Santos y reproducido por diversos medios deportivos en Brasil, los exámenes médicos confirmaron una lesión de menisco que deja al delantero de 33 años fuera por lo que resta del 2025.
El momento difícilmente podría ser peor para el club. Con el Brasileirão llegando a su fin el 7 de diciembre y el equipo aún cerca de la zona de descenso, Neymar verá los últimos tres partidos desde las gradas. Aunque Santos no ofreció un calendario preciso de recuperación, las primeras evaluaciones médicas indican que su regreso a la competencia antes de 2026 es poco probable.
Un año marcado por interrupciones
Esta lesión se suma a un 2025 ya cargado de contratiempos físicos. De acuerdo con reportes de la prensa local, se trata de su cuarta molestia seria en lo que va del año. Problemas de tobillo, tensiones musculares y episodios previos de dolor en la rodilla han impedido que Neymar encuentre continuidad desde su retorno.
Este patrón ha cambiado por completo las expectativas. Lo que comenzó como un regreso mediático, con estadios llenos y un notable repunte en audiencias televisivas, se fue transformando en un intento delicado por mantener su estado físico. Analistas brasileños destacan que Neymar no ha logrado encadenar más que unos pocos partidos consecutivos sin sufrir nuevos contratiempos.
Lee también: Max Verstappen reconoce lo único que aún quiere de una temporada de pesadilla
El Mundial empieza a pesar
El impacto va más allá del fútbol de clubes y alcanza directamente al proyecto de la selección. Con el Mundial de 2026 en el horizonte, la falta de ritmo competitivo de Neymar se vuelve cada vez más difícil de ignorar.
El técnico nacional, Carlo Ancelotti, quien asumió tras la Copa América 2024, no ha convocado a Neymar desde que tomó las riendas del equipo. En conferencias anteriores, Ancelotti insistió en que necesita “jugadores que estén disponibles, en forma y compitiendo con regularidad”, un principio que ha guiado sus convocatorias en las eliminatorias recientes.
La discusión ahora no es solo si Neymar podrá recuperarse a tiempo, sino si un futbolista con tan poca continuidad en el último año puede adaptarse a un equipo que apuesta por intensidad, movilidad y consistencia física.
Un desafío para club y selección
Para Santos, la pérdida es inmediata. El equipo venía ajustando su estructura ofensiva para aprovechar la visión de juego y la movilidad de Neymar, y su ausencia deja un vacío táctico importante en el tramo más crítico del campeonato. Entre los hinchas predomina una mezcla de preocupación y resignación, especialmente después de la ilusión que generó su regreso.
Lee también: Lionel Messi se convertirá en «doctor» horas antes de su última aparición con Argentina
En Brasil, la reacción es igualmente cauta. Neymar sigue siendo una de las figuras más influyentes del fútbol nacional, pero cada nueva lesión subraya lo exigente que resulta mantener un estilo basado en explosividad, regates y constante atención defensiva de los rivales.
Con 2026 acercándose rápidamente, tanto Santos como la selección afrontan meses de incertidumbre. Neymar ha protagonizado regresos notables en el pasado, aunque este parece ser uno de los desafíos más complejos de su carrera.
Lee también: Jamie Carragher pide al jeque Mansour que venda el Manchester City tras el veredicto de responsabilidad



