Durante casi dos décadas, Novak Djokovic consiguió ocultar sus insultos en la pista hablando en serbio, un idioma que ni sus rivales, ni los jueces de silla ni la mayoría de los espectadores entendían.
Pero ese recurso ya ha dejado de funcionar.
Sentado junto a LeBron James durante la grabación en directo de The Shop, celebrada el viernes 17 de julio en el Fanatics Fest NYC, el ganador de 24 títulos de Grand Slam confesó que el truco que le había acompañado durante toda su carrera ya no le sirve.
«Ahora hay micrófonos por todas partes. Ya no puedes soltar una palabrota sin que te escuchen», explicó Djokovic.
«Al menos yo lo hacía en serbio, pero después de 20 años resulta que ahora todo el mundo entiende mi idioma. Así que me caen advertencias, multas y todo eso. Para mí era simplemente una forma de liberar la tensión».
En la NBA eso no ocurre
Para un jugador de baloncesto acostumbrado a intercambiar provocaciones e insultos delante de miles de aficionados en cada partido, la idea de recibir una multa por lo que dice sobre la cancha resulta difícil de imaginar.
«Nosotros podemos decir lo que queramos durante el partido», respondió LeBron James a Djokovic.
«Hay mucho trash talk, muchos insultos… No tenemos ese tipo de restricciones».
Lee también: Paredes lanza una revelación bomba sobre Messi: "Ya había tomado la decisión"
En el tenis, a diferencia de la NBA, las palabrotas que se escuchan claramente se consideran una infracción del reglamento. Si el juez de silla o los micrófonos de la retransmisión captan un insulto, el jugador puede recibir primero una advertencia, después una penalización de puntos y, finalmente, una multa económica.
Multa de 5.600 libras en Wimbledon 2026
Los organizadores de Wimbledon sancionaron a Djokovic con una multa de 5.600 libras (7.500 dólares) por pronunciar una obscenidad audible durante su partido de octavos de final frente a Roman Safiullin el 6 de julio, según informó SportBible. El serbio, que perdía 2-0 en el tercer set, recibió una advertencia oficial por parte del juez de silla antes de remontar el encuentro y vencer por 7-6(6), 6-3, 3-6 y 6-3.
Fue uno de los 17 jugadores sancionados durante el torneo por infracciones que iban desde romper la raqueta hasta comportamientos antideportivos.
Sobre estos episodios, Djokovic reconoció:
Lee también: Gavi rompe su silencio tras la pelea de la final del Mundial y revela nuevos detalles exclusivos
«No es algo de lo que me sienta orgulloso cuando recibo una advertencia o algo parecido».
Viaje a Nueva York tras caer en Wimbledon
La presencia de Djokovic en Nueva York llegó pocos días después de su eliminación en Wimbledon.
Jannik Sinner lo derrotó por 6-4, 6-4 y 6-4 en las semifinales del 10 de julio, una victoria en tres sets que permitió al italiano clasificarse para la final frente a Alexander Zverev.
Durante el Fanatics Fest, Djokovic compartió cartel con LeBron James, Lionel Messi, Tom Brady y Kevin Durant. En The Shop también habló de la soledad que acompaña al tenis profesional y de la batalla mental que vive entre punto y punto.
«Es una auténtica montaña rusa emocional. Estás solo y tienes que encontrar la manera de resolver las cosas por ti mismo», afirmó.
Y, por lo visto, desahogarse soltando algún que otro insulto en serbio era una de las formas que había encontrado para hacerlo. Solo que ahora ya no le funciona.
Lee también: La enfermedad golpea al equipo dominante de Pogacar en el Tour antes del enfrentamiento en Alpe d’Huez



