Cristiano Ronaldo marcó el gol número 978 de su carrera y aseguró otra victoria para el Al-Nassr a finales de agosto. Para la mayoría de los jugadores, esa sería la historia dominante, pero Ronaldo ha planteado una cuestión más importante al reconocer públicamente que su carrera podría estar acercándose a su final. Al mismo tiempo, su participación del 25 por ciento en la UD Almería ofrece la indicación más clara hasta ahora de cómo podría ser su próximo capítulo.
La cuenta atrás hacia la retirada ya es pública
“Probablemente este sea mi último año en el fútbol”, afirmó Ronaldo en una entrevista con Vogue, según las declaraciones recogidas por beIN Sports. El portugués, de 41 años, añadió que quería dejar un “legado espectacular” y aseguró que su futuro después del fútbol estaba “completamente planificado”. No fue un anuncio oficial de retirada, pero sí la señal más clara de que el final podría llegar en 2027.
Ese calendario coincidiría con su contrato actual con el Al-Nassr, que termina en junio de 2027. Ronaldo firmó la ampliación por dos temporadas en 2025 y describió el acuerdo como “un nuevo capítulo”, según un artículo publicado por The Guardian. Si no firma otra renovación, podría terminar su contrato prácticamente al mismo tiempo que su carrera como jugador.
Le separan 22 goles de los 1.000
Las declaraciones de Ronaldo sobre su retirada han cambiado el significado de su carrera hacia los 1.000 goles. Su tanto de la victoria contra el Al-Taawoun fue registrado como el número 978 de su trayectoria, por lo que le faltan otros 22, según informó el periodista de Gulf News Shamseer Mohammed. El Al-Nassr ganó el encuentro por 2–1 y mantuvo su inicio perfecto en la Saudi Pro League.
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El propio gol reflejó la determinación que ha definido la carrera de Ronaldo. El disparo de Mohamed Simakan parecía dirigirse hacia la portería, pero el delantero intervino desde corta distancia y dio el último toque. La acción generó debate en las redes sociales, aunque el tanto fue concedido a Ronaldo y le permitió acercarse un poco más a la histórica cifra.
Alcanzar los 1.000 goles durante su última temporada continúa siendo una posibilidad realista, aunque no está garantizada. Las lesiones, las rotaciones y el calendario del Al-Nassr podrían influir en el número de oportunidades disponibles, mientras que Ronaldo ya ha mostrado su frustración por ser sustituido durante las primeras semanas de la campaña. Por primera vez, cada partido podría formar parte del tramo final de su carrera.
La pista escondida en Almería
Mientras la atención pública continúa centrada en sus goles, Ronaldo ya ha dado un paso importante hacia la propiedad de clubes. Adquirió una participación del 25 por ciento en la UD Almería a través de CR7 Sports Investments en febrero, según un comunicado oficial publicado por el club español. No se hizo público el valor económico de la operación.
“Desde hace mucho tiempo, mi ambición ha sido contribuir al fútbol más allá del terreno de juego”, afirmó Ronaldo cuando se anunció la inversión. Describió al Almería como un club con una base sólida y un claro potencial de crecimiento, además de comprometerse a colaborar con sus dirigentes. Seis meses después, aquellas palabras tienen un significado mayor tras admitir que su retirada podría estar a menos de un año de distancia.
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La inversión proporciona a Ronaldo un lugar dentro de la industria que ha dominado como futbolista. También podría abrirle un camino hacia la planificación deportiva, la captación de jugadores, el desarrollo comercial y el trabajo con la cantera sin necesidad de convertirse en entrenador. A diferencia de sus hoteles o contratos publicitarios, la propiedad de un club le permite seguir directamente conectado con los resultados deportivos.
El primer revés de Ronaldo como propietario
La inversión no produjo un éxito inmediato. El Almería terminó tercero en la segunda categoría española y alcanzó la final de la promoción, pero una derrota en casa por 1–2 contra el Málaga acabó con sus aspiraciones de regresar a La Liga, según relató beIN Sports. El partido de ida había terminado sin goles, por lo que el club almeriense afrontó la vuelta con una oportunidad real de ascender.
En cambio, el club de Ronaldo permaneció en LaLiga Hypermotion para la temporada 2026/27. El fracaso mostró inmediatamente las diferencias entre ser propietario y disponer del control individual que Ronaldo ha ejercido durante buena parte de su carrera como jugador. Un accionista no puede decidir un partido con una carrera, un remate de cabeza o un penalti.
El Almería debe competir ahora en una división que incluye varios clubes recién descendidos con presupuestos importantes y experiencia en la máxima categoría. El ascenso aumentaría inmediatamente el perfil comercial del club y colocaría la inversión de Ronaldo en la misma liga que Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid. Otra temporada sin éxito, sin embargo, podría poner a prueba su paciencia y su disposición a asumir un papel más activo.
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La conexión saudí continúa en España
La inversión de Ronaldo también está vinculada con la red empresarial que rodea sus años en Arabia Saudí. El consorcio propietario del Almería está encabezado por SMC Group y el presidente Mohamed Al Khereiji, quien destacó el profundo conocimiento del portugués sobre el fútbol español. Ronaldo pasó nueve temporadas en el Real Madrid, marcó 311 goles en La Liga y se convirtió en el máximo goleador histórico del club en todas las competiciones.
El acuerdo crea un puente entre la inversión saudí y el fútbol español, con Ronaldo situado en el centro. Su reputación deportiva proporciona atención internacional a un club que, de otro modo, tendría una cobertura limitada fuera de España, mientras que el Almería ofrece a CR7 Sports Investments una posición dentro del fútbol europeo. Esa relación podría acabar siendo más importante que el precio no revelado de las acciones.
No existen indicios de que Ronaldo pretenda controlar por completo el Almería o responsabilizarse de las decisiones deportivas diarias. Su papel podría continuar siendo principalmente comercial y estratégico mientras siga jugando en el Al-Nassr. Después de su retirada, sin embargo, su disponibilidad cambiará considerablemente.
Un legado que no puede medirse solamente en goles
Los objetivos inmediatos de Ronaldo son evidentes. Quiere conquistar otro título de liga, marcar los 22 goles que le faltan para alcanzar los 1.000 y completar una carrera profesional que ya ha durado 25 años. Esas metas dominarán la conversación pública mientras continúe jugando.
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La inversión en el Almería revela una ambición más discreta y potencialmente más importante. Ronaldo parece decidido a garantizar que su influencia en el fútbol no desaparezca cuando marque su último gol, aunque su función futura todavía no esté definida. Su carrera como futbolista podría medirse ya en meses, pero su etapa como propietario de un club apenas acaba de comenzar.
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