Allardyce estaba en el podcast No Tippy Tappy Football cuando llegó la comparación, pocos días después de que Ronaldo abandonara la concentración de Portugal en octubre por una controvertida aparición como suplente.
«Tenemos que recordar que a Ronaldo lo sacaron del Manchester United para deshacerse de él. Así que el entrenador tuvo que apretar los dientes y asumir todas las críticas, porque sentía que, en el sistema que él quería jugar, Ronaldo ya era demasiado mayor para ofrecer lo que buscaba».
El punto de referencia del exseleccionador de Inglaterra era inconfundible. Erik ten Hag le quitó la titularidad a Ronaldo en Old Trafford y supervisó una salida agria por rescisión de mutuo acuerdo en el noviembre siguiente.
«Tarde o temprano, alguien tiene que decirlo, y este entrenador es lo bastante valiente como para decirle que tiene que marcharse».
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La espantada y la promesa incumplida
Ronaldo, de 41 años, abandonó la concentración de Portugal el 7 de octubre tras aparecer como suplente sin jugar en la victoria de la Liga de Naciones ante Noruega. En un comunicado de casi 2.000 palabras publicado en Instagram, acusó a Jesús de una ruptura de confianza, asegurando que se le habían prometido unos 30 minutos de juego y que una nueva discusión sobre cómo se explicaría públicamente su suplencia terminó por empujarlo a marcharse.
Jesús ha negado haber acordado nada parecido. Su única declaración oficial desde entonces ha sido meramente procedimental.
«Leí el comunicado y ahora estoy haciendo mi trabajo como cada día. Voy a la federación a trabajar y a pensar en el equipo», declaró a los periodistas.
La suspensión
La Federación Portuguesa de Fútbol abrió un expediente disciplinario el 9 de octubre e impuso al delantero lo que calificó como una suspensión provisional no automática, con el caso clasificado como urgente y remitido a su Comisión de Instrucción Disciplinaria. Según el reglamento de la federación, un jugador que se ausenta de una actividad de la selección se enfrenta a una sanción de entre uno y seis meses.
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Ronaldo emitió una disculpa pública antes del fallo.
«Ya he pedido disculpas, pero sé que los actos deben tener consecuencias», escribió en Instagram.
Añadió que ser capitán de la selección agravaba la espantada en lugar de atenuarla, y pidió a la federación que aplicara su reglamento sin indulgencia.
Fuentes cercanas al delantero han dicho a la prensa que no volverá a la selección portuguesa mientras Jesús siga en el cargo, convirtiendo el pulso en un ultimátum abierto que Jesús no ha reconocido.
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Qué puede pasar ahora
Una sanción en la parte baja de la horquilla de uno a seis meses dejaría igualmente a Ronaldo fuera de los partidos de la Liga de Naciones que Portugal disputará en noviembre contra Dinamarca y Gales. Una sanción en el tramo alto lo mantendría apartado de la selección hasta la primavera de 2027.



