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Ranking: Los mejores futbolistas estadounidenses de todos los tiempos

Con Estados Unidos como uno de los países anfitriones del Mundial de 2026, este parece el momento perfecto para mirar atrás y repasar a los jugadores que ayudaron a moldear la historia del fútbol en el país. El fútbol masculino estadounidense no siempre ha tenido la profundidad ni la regularidad de las grandes potencias, pero aun así ha producido estrellas, pioneros y especialistas en los grandes escenarios. Algunos construyeron su nombre en Europa, otros se convirtieron en iconos de la MLS y varios lograron ambas cosas. Este ranking recorre a 20 de los mejores jugadores de Estados Unidos, desde el puesto 20 hasta el número 1, repasando tanto sus virtudes como los límites que les impidieron subir todavía más.

20. John Harkes

John Harkes
Hayden Schiff from Cincinnati, USA, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons

John Harkes fue uno de los mediocampistas estadounidenses más importantes de la década de 1990 y una figura pionera para los jugadores del país en el extranjero. Fue el primer estadounidense en jugar en la Premier League y más tarde ganó dos MLS Cup con D.C. United, lo que dio mucho peso a su carrera a ambos lados del Atlántico. Sus grandes virtudes fueron el liderazgo, la presencia en la medular y su papel central en la selección durante varios años. Al mismo tiempo, sus cifras con Estados Unidos no resultan tan impactantes como las de varios atacantes situados por delante de él en esta lista. Su legado es fuerte, aunque se apoya más en la influencia y en los hitos que en una producción arrolladora.

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19. Tab Ramos

Tab Ramos
US Embassy from New Zealand, Public domain, via Wikimedia Commons

Tab Ramos fue un centrocampista técnico e inteligente, y una pieza importante en una época en la que Estados Unidos todavía intentaba asentarse en el fútbol moderno. Jugó como profesional en España, México y Estados Unidos, y además fue el primer futbolista en firmar con la MLS, un detalle que habla muy bien de su prestigio. Ramos aportaba calidad con el balón y contaba con el aval de haber disputado tres Copas del Mundo. La desventaja es que su candidatura histórica se sostiene más por su relevancia que por una superioridad absoluta sobre sus contemporáneos. Frente a varios nombres por encima de él, se le recuerda más como un referente fundacional que como un futbolista que definía partidos una y otra vez.

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18. Kasey Keller

Kasey Keller
Noelle Noble, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons

Kasey Keller fue uno de los primeros porteros estadounidenses en demostrar que podía rendir en las mejores ligas de Europa. Se convirtió en titular en la Bundesliga, en la Premier League y en La Liga, algo muy importante para un jugador de Estados Unidos en su época. También disputó cuatro Mundiales, lo que confirma tanto su calidad como su longevidad. Su mayor fortaleza fue la fiabilidad, especialmente en una posición en la que la confianza lo es todo. Aun así, quizá le falta ese récord icónico o ese pico internacional absolutamente inolvidable que lo separe con claridad de otros grandes arqueros estadounidenses. Por eso sigue siendo una figura muy respetada, aunque no llegue a la cima absoluta de ese grupo.

17. Cobi Jones

Cobi Jones
DFree / Shutterstock.com

Cobi Jones aportó energía, consistencia y una resistencia extraordinaria tanto a la selección como a la MLS. Sigue siendo el jugador con más partidos internacionales en la historia de Estados Unidos, algo que dice mucho sobre su físico, su utilidad y su capacidad para mantenerse vigente durante años. Jones también jugó en el extranjero antes de regresar para ayudar al crecimiento de la MLS con LA Galaxy, convirtiéndose en una pieza importante de la identidad temprana de la liga. Su juego se construía más desde el despliegue y la presencia que desde cifras deslumbrantes. Eso hace que sea fácil de admirar, pero un poco más difícil de colocar por delante de quienes fueron más decisivos en el último tercio o en los mayores escenarios.

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16. Tyler Adams

Tyler Adams
Tasnim News Agency, CC BY 4.0, via Wikimedia Commons

Tyler Adams destaca por su versatilidad, su intensidad y su madurez, y ya ha asumido papeles importantes tanto en su club como en la selección. Desde su llegada al AFC Bournemouth en agosto de 2023, compite en la Premier League y figura oficialmente como mediocampista del club. Su mayor virtud es la capacidad de resolver problemas en varias zonas del campo, ya sea como centrocampista central, en una función más retrasada o a través de su trabajo defensivo sin balón. La reserva evidente es que, en comparación con las leyendas que aparecen por encima de él, su carrera todavía no está terminada y aún necesita varios años más de peso en la élite. Aun así, tiene claramente el perfil de un gran futbolista estadounidense moderno que podría escalar mucho más alto en listas como esta si mantiene la continuidad.

15. Marcelo Balboa

Marcelo Balboa
Official United States Air Force Website Photo

Marcelo Balboa fue un defensor clave de Estados Unidos en la década de 1990 y más tarde también ejerció como capitán de la selección. Se ganó su reputación gracias al liderazgo, la dureza y una larga presencia internacional en una etapa en la que el país todavía intentaba ganarse el respeto del resto del mundo futbolístico. Su ingreso en el National Soccer Hall of Fame refleja muy bien lo importante que fue para aquella generación. Su principal fortaleza está en lo que representó para el equipo y en lo central que fue dentro de la defensa. La desventaja es que los zagueros de las generaciones más antiguas de Estados Unidos suelen tener menos brillo en su currículo de clubes que quienes más tarde triunfaron en Europa. Su lugar está bien asegurado, aunque su caso sea más sólido que espectacular.

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14. Timothy Weah

Timothy Weah
ph.FAB / Shutterstock.com

Timothy Weah tiene un perfil que llama la atención de inmediato: apellido ilustre, clubes importantes y margen evidente para seguir creciendo. Debutó como profesional en el Paris Saint-Germain, más tarde pasó por Lille y al mismo tiempo fue ganando espacio en la selección de Estados Unidos. Sus puntos fuertes aparecen con claridad en el texto base: es un atacante con experiencia al máximo nivel y con un entorno futbolístico que elevó las expectativas desde muy pronto. El problema es que todavía está construyendo la trayectoria completa que sí tienen varios nombres situados por encima. Tiene velocidad, talento y proyección, pero por ahora su caso histórico se sostiene más en el potencial que en una obra plenamente terminada.

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13. Eric Wynalda

Eric Wynalda
Eric.Jason.Cross, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Eric Wynalda fue uno de los primeros delanteros estadounidenses con verdadero peso y una de las primeras caras reconocibles del fútbol en el país. Jugó profesionalmente en Europa, regresó para el nacimiento de la MLS y marcó el primer gol en la historia de la liga, algo que le asegura un lugar permanente en la narrativa del fútbol estadounidense. Además, fue el máximo goleador histórico de la selección hasta 2008, prueba clara de lo peligroso que resultó en su mejor etapa. Sus mayores virtudes eran la verticalidad, un disparo potente y la capacidad para fabricarse jugadas por sí mismo. La debilidad es que las generaciones posteriores terminaron superando sus cifras y ampliando el estándar de lo que debía ser un gran delantero estadounidense. Él fijó la referencia inicial, aunque otros la elevaron después.

12. Carlos Bocanegra

Carlos Bocanegra
Ronnie Macdonald, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons

Carlos Bocanegra construyó una carrera muy fuerte a partir de la constancia, el liderazgo y la credibilidad defensiva. Fue elegido dos veces Defensor del Año en la MLS y también jugó en Inglaterra, Escocia, Francia y España, lo que demuestra tanto adaptación como prestigio en distintos contextos. Superó los 100 partidos con Estados Unidos y fue capitán de la selección durante seis años, lo que le da uno de los perfiles internacionales más estables de esta lista. Su gran valor no estaba en el brillo, sino en la autoridad, y precisamente por eso fue tan fiable durante tanto tiempo. La limitación es que los centrales rara vez reciben el mismo foco que los goleadores o los jugadores creativos en clasificaciones de este tipo. Su candidatura es excelente, pero se apoya más en el control y la confianza que en el impacto mediático.

11. Alexi Lalas

Alexi Lalas
u/reepers_hellcat, CC BY 4.0, via Wikimedia Commons

Alexi Lalas sigue siendo una de las figuras más reconocibles de la historia del fútbol en Estados Unidos, y no solo por la barba y la melena. Destacó en el Mundial de 1994, se convirtió en el primer estadounidense en la Serie A y más tarde ganó títulos importantes con LA Galaxy. Sus fortalezas fueron la capacidad física, la resistencia y una presencia muy llamativa en una época en la que el deporte necesitaba personalidades fuertes dentro del país. También mantuvo su visibilidad después de retirarse gracias a puestos de gestión y a su trabajo en los medios. La pega en su candidatura como jugador es que, a veces, su reputación parece todavía más grande que su currículo puramente futbolístico. Fue importante y memorable, pero no tan completo ni tan laureado como varios de los que aparecen por delante.

10. Weston McKennie

Weston Mckennie
ph.FAB / Shutterstock.com

Weston McKennie representa muy bien al jugador estadounidense moderno: atlético, flexible y con nivel suficiente para competir en un gran club europeo. El hecho de jugar en la Juventus mientras mantiene un papel importante en la selección lo coloca en una categoría muy selecta dentro del fútbol de su país. Su gran fortaleza es la versatilidad en el mediocampo, donde puede actuar como interior de ida y vuelta o en una función más posicional. Esa flexibilidad le da mucho valor para cualquier entrenador, aunque también puede hacer más difícil definir una especialidad única dentro de su juego. En comparación con las leyendas situadas más arriba, su trayectoria todavía está en construcción. Aun así, su nombre ya pertenece de forma natural a este tipo de debate.

9. Brad Friedel

Brad Friedel
Dagur Brynjólfsson from Hafnarfjordur, Iceland, CC BY-SA 2.0, via Wikimedia Commons

Brad Friedel fue una de las grandes exportaciones estadounidenses a la Premier League y uno de los porteros más fiables de su generación. Su récord de 310 partidos consecutivos en la Premier es extraordinario y resume perfectamente su nivel, su estado físico y su regularidad. También representó a Estados Unidos en tres Mundiales, lo que añade peso internacional a una carrera de clubes ya de por sí impresionante. Su principal fuerza fue la consistencia a lo largo del tiempo, una virtud muy poco común en la élite. El pequeño matiz es que quizá no tenga ese torneo o ese instante icónico con la selección que define a otros grandes nombres estadounidenses. Aun así, su durabilidad y su rendimiento sostenido lo convierten en un fijo dentro del top 10.

8. Brian McBride

Brian McBride
ph.FAB / Shutterstock.com

Brian McBride fue el clásico delantero de referencia: duro, fiable y profundamente respetado allí donde jugó. Se convirtió en favorito de la afición y en capitán del Fulham, ganó dos veces el premio al Jugador de la Temporada del club y además marcó lo suficiente con Estados Unidos como para seguir entre los mejores goleadores de la historia del país. Su gran fortaleza estaba muy clara: ofrecía goles, juego físico y liderazgo a un equipo que muchas veces necesitaba un punto de apoyo arriba. Puede que no tuviera la elegancia o la versatilidad de algunos jugadores situados por encima, pero daba estructura y carácter a cualquier ataque. Eso limita un poco su techo en una lista histórica, aunque su sitio entre los grandes delanteros estadounidenses no admite demasiada discusión.

7. Michael Bradley

Michael Bradley
Erik Drost, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons

Michael Bradley fue una pieza central para club y selección por su inteligencia, su radio de acción y su autoridad en el mediocampo. Fue capitán de Toronto FC y jugó también en Borussia Mönchengladbach, señal de que podía desenvolverse en entornos futbolísticos muy distintos. Su mayor fortaleza era el control: podía marcar el ritmo, cubrir campo y dar estructura al equipo desde dentro. Al mismo tiempo, los jugadores de su perfil rara vez reúnen los momentos más vistosos o decisivos de cara al recuerdo popular. Su candidatura es fuerte por duración, responsabilidad y equilibrio, más que por una colección de acciones espectaculares. Fue importantísimo, aunque no siempre resultara el más llamativo sobre el césped.

6. DaMarcus Beasley

DaMarcus Beasley
Philipp Zachl - http://www.paparazzi-football.at, CC BY-SA 3.0 AT, via Wikimedia Commons

DaMarcus Beasley merece muchísimo reconocimiento tanto por su longevidad como por su capacidad de adaptación. Zurdo natural, actuó como extremo y como carrilero, pasó una década en el extranjero en varios países y se convirtió en el único jugador masculino de Estados Unidos en disputar cuatro Copas del Mundo. Solo ese dato ya hace que su carrera sea especial. Sus virtudes fueron la velocidad, la flexibilidad táctica y la capacidad para seguir siendo útil a través de cambios generacionales y de sistema. La debilidad es que pocas veces fue la estrella absoluta de sus equipos del modo en que sí lo son los máximos goleadores o los grandes creadores. Aun así, muy pocos futbolistas estadounidenses han tenido un recorrido tan amplio y resistente.

5. Claudio Reyna

Claudio Reyna
Jarrett Campbell from Cary, North Carolina, USA, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons

Claudio Reyna era exactamente el tipo de centrocampista que cualquier entrenador querría tener: sereno, inteligente y seguro con el balón. Fue capitán de la selección estadounidense antes de retirarse del fútbol internacional tras el Mundial de 2006, y sigue siendo considerado uno de los mejores jugadores producidos por el país. Su principal fortaleza era el control del mediocampo, donde aportaba orden y calidad sin necesidad de dominar la hoja estadística. Y justo ahí aparece también la única pequeña objeción a su candidatura. Su juego estaba más relacionado con el mando y la fluidez que con cifras deslumbrantes, algo que puede hacerlo menos visible frente a goleadores o asistentes. Aun así, por clase e influencia, pertenece sin discusión a la élite histórica del fútbol estadounidense.

4. Tim Howard

Tim Howard
Photo: Oleksandr Osipov / Shutterstock.com

Tim Howard combinó fútbol de máximo nivel en clubes con grandes noches internacionales, y por eso sigue siendo uno de los jugadores estadounidenses más admirados de siempre. Pasó por Manchester United y Everton, se convirtió en el portero con más partidos de la historia de la selección y firmó un récord mundialista de 15 paradas contra Bélgica en 2014. Sus fortalezas fueron el juego bajo palos, la consistencia y la capacidad para rendir en los grandes escenarios. Incluso dejó una rareza histórica al marcar un gol en la Premier League, algo insólito para un guardameta. La única razón por la que no figura todavía más arriba es que los porteros suelen depender más del contexto colectivo cuando llegan los grandes debates de legado. Aun así, su pico y su duración lo colocan entre los nombres más sólidos de toda la lista.

3. Christian Pulisic

Christian Pulisic - Chelsea
Oleksandr Osipov / Shutterstock.com

Christian Pulisic es la gran estrella ofensiva moderna del fútbol estadounidense, el jugador que llegó cargado de expectativas y que en gran medida ha estado a la altura. Irrumpió en el Borussia Dortmund con solo 17 años, se convirtió en el capitán más joven de la selección en la era moderna y ha ganado importantes reconocimientos individuales dentro del fútbol de Estados Unidos. Sus cualidades están muy claras: puede actuar como extremo o mediapunta, asumir creatividad y responsabilidad ofensiva, y producir desde una edad muy temprana. La razón por la que todavía está por detrás de los dos primeros es sencilla. Ellos cuentan con una trayectoria internacional más larga y con una huella histórica más completa dentro del fútbol del país. Pulisic tiene talento de sobra para seguir subiendo, pero esta lista también premia el conjunto de la carrera.

2. Landon Donovan

Landon Donovan
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Landon Donovan tiene una de las candidaturas más fuertes para ser considerado el mejor futbolista estadounidense de todos los tiempos, y muchos aficionados seguirían colocándolo en el primer puesto. Comparte el liderato como máximo goleador histórico de la selección, es el líder absoluto en asistencias y sigue siendo el único jugador estadounidense en alcanzar la marca de 50 goles y 50 asistencias. Además, ganó un récord de seis MLS Cup y el premio al MVP de la liga lleva hoy su nombre, algo que resume bien el tamaño de su legado. Sus fortalezas fueron la eficacia, la inteligencia y la capacidad para aparecer en los momentos grandes, sobre todo en los Mundiales. El único “defecto”, si realmente puede llamarse así, es que la pelea por el número 1 es extraordinariamente ajustada. En cualquier caso, su lugar entre las leyendas es indiscutible.

1. Clint Dempsey

Clint Dempsey
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Clint Dempsey ocupa el primer puesto porque su carrera mezcló carácter, producción y personalidad de una forma que muy pocos jugadores estadounidenses han conseguido. Marcó 57 goles con la selección, igualando a Donovan como máximo anotador histórico, y además se convirtió en el estadounidense con más goles en una liga europea de primer nivel, con 72 tantos para clubes de la Premier League. Dempsey brilló en Fulham, jugó en Tottenham y más tarde también rindió con los Seattle Sounders, lo que demuestra que supo liderar y producir en distintos niveles y contextos. Sus fortalezas eran evidentes: gol, confianza, sangre fría en los partidos grandes y una agresividad competitiva que incomodaba a cualquier rival. La única reserva posible es que su estilo no siempre fue tan pulido o tan universalmente admirado como el de otros nombres. Pero precisamente ahí también reside parte del argumento para situarlo en el número 1: fue implacable, eficaz e imposible de ignorar.