El veredicto de culpabilidad dictado contra el Manchester City el 30 de septiembre de 2026 ha vuelto a sacar del cajón una pregunta que el fútbol europeo creía haber cerrado en 2021: si a los clubes de élite se les aprieta lo suficiente con las normas financieras, ¿se marchan?
Una comisión independiente de la Premier League declaró al City culpable de todos los cargos salvo uno de los 115, relativos a contratos de patrocinio ficticios y 830 millones de libras en ingresos inflados entre 2009/10 y 2017/18. El City presentó su recurso el jueves 1 de octubre, y la vista deberá concluir antes del 24 de diciembre. Las sanciones se decidirán en una audiencia aparte y podrían ir desde una resta de puntos hasta la expulsión de la Premier League.
Danny Mills, exdefensa del Manchester City y de Inglaterra, declaró a GOAL en una entrevista concertada por el portal de apuestas Gambling.com que nada de eso va a arrancar a los superclubes de la pirámide.
El argumento de los títulos de caballero
El planteamiento de Mills parte de los jugadores, no de los propietarios. Una Superliga cerrada, sostiene, seguiría necesitando el visto bueno de la FIFA para que sus estrellas pudieran ser cedidas a sus selecciones. Sin él, los mayores nombres del fútbol simplemente no pueden jugar con sus selecciones.
«Si la FIFA no ratifica tu Superliga, ninguno de esos jugadores puede jugar en competición internacional», afirmó Mills.
En la lectura de Mills, esa es la trampa que ninguna escisión puede esquivar, porque la recompensa social de ganar un Mundial o una Eurocopa pesa más que cualquier contrato que pueda firmar un propietario.
«Ganas el Mundial, ganas la Eurocopa, eres una leyenda de tu país, consigues títulos de caballero», dijo.
Esa es la apuesta central de Mills: que ni siquiera el dinero de los propietarios puede superar al prestigio, y que ningún jugador moderno quiere pasarse una carrera en una competición que su propio país no reconoce.
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El LIV Golf como advertencia
El paralelismo al que recurre es el golf. El LIV Golf, financiado por Arabia Saudí, dividió el golf profesional masculino en 2022 al fichar a ganadores de major con contratos garantizados, y el veredicto de Mills sobre el experimento es demoledor. Dice que no ha ido demasiado bien, y descarta el producto escindido como «imposible de ver» una vez que se le quita la incertidumbre. Una Superliga construida sobre invitaciones y no sobre clasificación, sostiene, chocaría contra el mismo muro.
A22 ya ha relanzado la idea
El momento de la advertencia de Mills no es casual. A22 Sports Management, la firma madrileña que estaba detrás del proyecto fracasado de 2021, ya ha rebautizado el concepto como Unify League, una competición propuesta de 96 equipos repartidos en cuatro divisiones, con el Real Madrid y el Barcelona respaldándola públicamente y A22 buscando el aval de la UEFA y la FIFA. El planteamiento se ha enmarcado deliberadamente en la clasificación por rendimiento en las competiciones nacionales, en un esfuerzo claro por responder a la crítica de «coto cerrado» que hundió el original.
Que la condena del City acabe sirviendo de combustible para ese planteamiento depende ahora de la audiencia de sanciones. La comisión independiente no ha fijado fecha, pero la Premier League ha indicado que la resolución debería llegar antes de que se resuelva el recurso. El recurso del City debe concluir antes del 24 de diciembre de 2026.
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