Naciones futbolísticas europeas estarían sopesando un drástico acto de desafío contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, incluyendo el posible boicot al Mundial. La medida surge mientras la UEFA se prepara para una reunión virtual de emergencia esta semana para discutir su feroz oposición al controvertido plan de la FIFA de vender una participación significativa en una nueva filial comercial, según informó Sky News.
La empresa de 20.000 millones de dólares de la FIFA y la propuesta de venta
En el centro de la disputa se encuentra la intención de la FIFA de lanzar una nueva entidad comercial, FIFA Forward Enterprise, valorada, según se informa, en 20.000 millones de dólares. El organismo rector mundial tiene como objetivo vender más del 20% de esta empresa a inversores externos, con el fin de recaudar 4.200 millones de dólares. Infantino insiste en que esta estrategia aumentaría sustancialmente la financiación para las asociaciones miembro, afirmando que duplicaría con creces los recursos disponibles para el desarrollo de base entre 2027 y 2030.
Sin embargo, el inversor principal propuesto, Thrive Eternal, ya ha levantado sospechas. Su CEO, Josh Kushner, es hermano de Jared Kushner, yerno del expresidente Donald Trump, lo que añade una capa de escrutinio a la transparencia del acuerdo.
La feroz oposición de la UEFA y una amenaza familiar
La respuesta de la UEFA ha sido inequívoca. El organismo rector europeo considera el plan de comercialización como un precedente peligroso, emitiendo una dura declaración: «Esto cruza una línea que las instituciones rectoras del fútbol nunca deberían cruzar… El alma y la gobernanza del fútbol no son activos para comerciar, especialmente con cero transparencia sobre quién se beneficia financieramente. Ninguno de nosotros es dueño del fútbol. No es de la FIFA para venderlo.»
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La perspectiva de boicotear el Mundial está firmemente sobre la mesa si Infantino se niega a ceder. Esta no es la primera vez que la UEFA esgrime una amenaza tan poderosa. El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, obligó anteriormente a la FIFA a abandonar los planes de un Mundial bienal amenazando con un boicot europeo, demostrando la importante influencia del continente dentro del fútbol mundial.
Sumándose al creciente coro de disidencia, el Primer Ministro Andy Burnham criticó públicamente la propuesta en X, afirmando: «El Mundial no es un producto. Es la mayor competición del deporte mundial, y nunca fue de nadie para venderlo. Disfracen el acuerdo como quieran. Una vez que han vendido una parte de él, se han vendido a sí mismos.»
Las preocupaciones también se extienden a la transparencia que rodea el anuncio. La FA inglesa, por ejemplo, fue supuestamente mantenida completamente al margen, sin escuchar nada de la estrategia durante las reuniones en Nueva York en vísperas de la final del Mundial.
Aunque la FIFA solo necesita la mayoría de sus 211 asociaciones miembro para que el plan siga adelante, muchas de estas asociaciones dependen en gran medida de la financiación del organismo mundial, lo que podría influir en su voto. Sin embargo, el desafío de Europa, hogar de los actuales campeones mundiales masculinos y femeninos, España, subraya el formidable reto al que se enfrenta Infantino. La próxima reunión de emergencia se perfila como un momento crucial en esta creciente lucha de poder.
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