Lionel Messi, ya un inmortal en la historia del fútbol, está a punto de embarcarse en quizás su desafío más audaz hasta la fecha: liderar a Argentina en la Copa Mundial de la FIFA 2026. A pesar de cumplir 39 años a finales de este mes y de estar actualmente lidiando con un problema en el isquiotibial, el capitán de la Albiceleste ha sido incluido en la convocatoria del entrenador Lionel Scaloni, lo que indica una notable búsqueda de un segundo título mundial consecutivo.
La decisión llega dos años después de que Messi finalmente levantara el codiciado trofeo en Qatar, un momento que describió a TyC como la culminación de su carrera. «¡Es una locura, mira qué hermosa es!», exclamó, sosteniendo la Copa del Mundo. «La quería tanto. Tuve la visión de que esta sería la indicada… Quería cerrar mi carrera con esto. Ya no puedo pedir nada más, gracias a Dios, me lo dio todo.»
Desafiando la edad y las lesiones
Si bien el sueño de defender el título brilla con fuerza, las realidades físicas son crudas. Messi no está «completamente en forma», según informó Goal.com, sufriendo de una «sobrecarga asociada a la fatiga muscular en el isquiotibial izquierdo», como confirmó su club, Inter Miami. Esta lesión ya ha mermado su campaña en la Copa América 2024, planteando interrogantes sobre su capacidad para soportar los rigores de otro ciclo mundialista, especialmente a medida que se acerca a los 39 años.
Sin embargo, el compromiso de Messi con la selección nacional sigue siendo inquebrantable. Tras el triunfo de 2022, dijo a los aficionados: «Amo lo que hago, amo estar en la selección y quiero seguir viviendo unos partidos más siendo campeón del mundo.» Su sola presencia, como señaló su compañero Julián Álvarez, hace que el equipo sea «mejor».
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La fe inquebrantable de Scaloni y un equipo unido
La base para la continua participación de Messi reside en el profundo vínculo dentro del equipo argentino, cultivado meticulosamente por el entrenador Lionel Scaloni. Según los informes, Scaloni había estado guardando un lugar para Messi en su convocatoria para 2026 desde 2022, un testimonio de su fe en el capitán. El propio Messi elogió el enfoque de Scaloni, diciendo a ESPN (Australia): «Lo mejor que hizo, más allá de cómo vive el partido o cómo plantea los partidos, es la cercanía con el grupo. La forma de tratar a los jugadores, la forma de conectar con cada uno, porque los conoce como personas y sabe cómo hablar con cada uno.»
Esta unidad cohesionada, descrita por el portero Emiliano Martínez como «leones que luchan por Messi», demostró su valía en Qatar. Después de una sorprendente derrota inicial ante Arabia Saudita, Messi, de 35 años, inspiró una remontada que llevó a Argentina a ganar su primera Copa del Mundo desde 1986. Durante ese torneo, Messi ofreció una serie de actuaciones históricas:
- Se convirtió en el primer jugador en marcar en la fase de grupos, octavos de final, cuartos de final, semifinales y la final de un Mundial.
- Obtuvo su quinto premio al Jugador del Partido en ocho encuentros.
Como observó Jorge Valdano, campeón del Mundial de 1986, a The Guardian: «Se ve la felicidad que tiene Leo: está liberado.» Esa liberación, combinada con la feroz lealtad de sus compañeros y la brillantez estratégica de Scaloni, ahora impulsa una improbable búsqueda de una segunda Copa del Mundo. Si su cuerpo podrá igualar la ambición de su espíritu sigue siendo la pregunta definitiva.
Fuentes: www.goal.com, www.theguardian.com
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