La eliminación de Senegal del Mundial se ha convertido rápidamente en algo más grande que una dolorosa derrota.
Tras la derrota por 3-2 ante Bélgica, el centrocampista Pape Gueye se ha distanciado públicamente de la selección nacional. El jugador del Villarreal ha dejado claro que no planea continuar con Senegal mientras el actual cuerpo técnico siga al mando.
Es una declaración contundente de uno de los jugadores importantes de Senegal, y ejerce una presión inmediata sobre la federación después de un torneo que terminó en frustración.
Una ruptura pública con el cuerpo técnico
Según TV 2 Sport, Gueye anunció su decisión en Instagram después de que Senegal fuera eliminada por Bélgica.
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“Volveré para decir unas palabras sobre nuestra eliminación, pero ya puedo anunciar hoy que, mientras este cuerpo técnico permanezca, me tomo un descanso de la selección nacional”, escribió.
El mensaje fue corto, pero el significado, claro.
Gueye no se aparta de Senegal por edad, lesión o falta de interés. Lo hace porque ya no quiere trabajar bajo el actual cuerpo técnico liderado por Pape Thiaw.
La derrota ante Bélgica dejó cicatrices profundas
Según informó Aftonbladet, el Mundial de Senegal terminó en los dieciseisavos de final después de que Bélgica remontara un 2-0 para ganar por 3-2.
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Ese tipo de derrota es difícil de asimilar.
Senegal había estado cerca de conseguir una de las victorias más importantes del torneo en la fase eliminatoria, solo para perder el control al final del partido. Para un equipo con ambiciones de llegar más lejos, el colapso trajo tanto enfado como decepción.
La reacción de Gueye sugiere que la frustración no fue solo por el resultado. También fue por las decisiones tomadas desde el banquillo.
Un jugador clave alza la voz
Gueye no era un jugador marginal que observaba desde fuera.
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El jugador de 27 años fue titular en todos los partidos de Senegal en el Mundial y marcó dos goles en el último partido de la fase de grupos contra Irak. Eso le da un peso extra a su crítica.
Según AS, Gueye se mostró visiblemente descontento cuando fue sustituido contra Bélgica en el minuto 66.
Después del partido, dejó claro que no creía que el cambio fuera forzado por su condición física.
“Me sentía perfectamente bien, estaba físicamente bien. Es el entrenador quien decide, y eso es todo”, dijo.
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Esas palabras no suenan a un jugador que aceptó la decisión fácilmente.
Thiaw defendió sus cambios
Pape Thiaw, por su parte, aludió al estado físico de sus jugadores al explicar las sustituciones.
“No pudimos gestionar el resultado de 2-0. El penalti, cada uno puede comentar sobre eso, no quiero entrar en ello. Tuvimos problemas físicos, había jugadores que no podían más, así que nos vimos obligados a hacer cambios. Hay que aceptarlo, así es el fútbol”, dijo.
Esa explicación puede no ser suficiente para calmar la situación.
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Cuando un jugador veterano se niega públicamente a continuar bajo el mando del cuerpo técnico, la discusión va más allá de un solo partido. Se convierte en una cuestión de confianza, autoridad y de si el vestuario sigue creyendo en la dirección del equipo.
Senegal se enfrenta a una incómoda resaca
Senegal tiene ahora dos problemas que afrontar.
El primero es deportivo. Están fuera del Mundial después de dejar escapar una ventaja de dos goles en un partido eliminatorio.
El segundo puede ser más perjudicial. Uno de sus centrocampistas clave ha desafiado abiertamente el liderazgo de la selección nacional.
La decisión de Gueye no tiene por qué ser permanente. Su propia redacción deja la puerta abierta a un regreso si la situación del cuerpo técnico cambia.
Pero por ahora, el mensaje es contundente.
Senegal no solo ha perdido un partido del Mundial. También puede haber perdido a uno de los jugadores que les ayudaron a llegar hasta allí.



