Durante once hoyos, la última jornada del BMW Championship pareció convertirse en la historia de un derrumbe. Wyndham Clark había comenzado el domingo con cinco golpes de ventaja, pero Rory McIlroy fue reduciendo la diferencia hasta alcanzarlo.
Clark todavía no había conseguido ningún birdie. Había cometido varios errores, su putter no respondía y la presión comenzaba a reflejarse tanto en su juego como en su lenguaje corporal.
Cuando todo apuntaba a que McIlroy completaría la remontada, Clark cambió el torneo con tres golpes decisivos.
El estadounidense hizo birdie en los hoyos 16, 17 y 18, firmó una tarjeta de 70 golpes y terminó con un resultado acumulado de 17 bajo par. Patrick Cantlay fue segundo, a tres golpes, mientras que McIlroy acabó tercero con 13 bajo par.
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Una ventaja que desapareció desde el primer hoyo
Clark abrió la vuelta con bogey. McIlroy, jugando por delante, comenzó con birdie. La diferencia pasó inmediatamente de cinco a tres golpes y la sensación de seguridad que había acompañado al líder durante la semana desapareció.
McIlroy siguió acercándose mientras Clark desperdiciaba oportunidades en los greenes. Después de once hoyos, ambos estaban empatados.
El norirlandés reconocería posteriormente que necesitaba ponerse por delante para trasladar toda la presión a su rival. Alcanzar a Clark no fue suficiente: nunca llegó a superarlo.
La oportunidad más clara apareció en el par tres del hoyo 16. Clark dejó un golpe con el hierro cinco a poco más de cuatro metros de la bandera. McIlroy consiguió una opción de birdie desde una distancia parecida.
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Clark embocó. McIlroy falló.
Era el primer birdie del líder en toda la jornada, pero llegó en el momento que decidió el campeonato.
Tres birdies para escapar del colapso
Después del golpe en el 16, Clark recuperó la agresividad. Volvió a ganar un golpe en el 17 y cerró el torneo con otro birdie en el 18.
Según la crónica de Associated Press, esa secuencia convirtió un empate con McIlroy en una victoria por tres golpes sobre Cantlay, que también terminó con tres birdies consecutivos.
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Clark definió el resultado como una demostración de que pertenece al grupo de los mejores golfistas del mundo. En sus declaraciones recogidas por Golf Channel, admitió que había cometido bogeys evitables y que durante gran parte del día no había logrado embocar nada importante.
El putt del 16 le devolvió la confianza y, sobre todo, cambió la dirección del duelo.
La carrera por el mejor jugador del año vuelve a abrirse
El triunfo fue el tercero de Clark en el PGA Tour durante 2026. Su temporada incluye el CJ Cup Byron Nelson, el US Open disputado en Shinnecock Hills y ahora el BMW Championship, una de las pruebas de los playoffs de la FedExCup.
La combinación de tres victorias, un major y un título en los playoffs fortalece considerablemente su candidatura a Jugador del Año.
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McIlroy había señalado pocos días antes que Scottie Scheffler tenía el premio bajo control. Después de la victoria de Clark, cambió su valoración y admitió que el Tour Championship podría alterar por completo el debate.
Cantlay también salió beneficiado del desenlace. Su segundo puesto lo impulsó desde la posición 43 de la FedExCup hasta el grupo de los 30 clasificados para East Lake.
Clark llegará al torneo final sin la comodidad de una ventaja de cinco golpes, pero con algo posiblemente más importante: la certeza de que puede perder todo el margen acumulado y aun así encontrar tres birdies cuando ya no existe espacio para otro error.
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