«Sigo teniendo la sensación de que puedo competir al más alto nivel; sin embargo, ese momento está más cerca que nunca», afirmó Djokovic en una entrevista citada por Tennis365.
Aunque no fue un anuncio de dimisión, sí que tuvo una gran importancia.
Djokovic ha rechazado en numerosas ocasiones los intentos de presionarle para que se retire. Esta vez, no ha negado que su carrera se acerca a su fin.
El serbio no ha ganado ningún título de Grand Slam desde el US Open de 2023. Su lucha por conseguir el que sería su 25.º título de Grand Slam, un récord, continúa, pero la nueva generación le está poniendo cada vez más difícil esta tarea.
Lee también: Mohorič cuestiona la equidad mientras crece la polémica por los controles nocturnos en el Tour
En Wimbledon, Djokovic volvió a alcanzar las semifinales, antes de que Jannik Sinner le derrotara por 6-4, 6-4 y 6-4. El italiano no cedió ni un solo servicio en ese partido, un encuentro que dejó claro hasta qué punto ha cambiado el equilibrio de fuerzas.
Sinner y Alcaraz se han convertido en recuerdos dolorosos
Durante años, Djokovic fue el rival más joven que intentó romper el duopolio de Federer y Nadal.
Finalmente lo consiguió y superó a ambos jugadores en la clasificación de Grand Slam. Ahora se encuentra al otro lado de esa misma historia.
Carlos Alcaraz y Sinner se han convertido en las figuras dominantes del tenis masculino, y Djokovic ve paralelismos inquietantes entre su ascenso y el suyo propio.
Lee también: Holger Rune asegura su participación directa en el US Open mientras se acerca su regreso
«Estos dos chicos me recuerdan muchísimo a mí mismo», admitió Djokovic, según TNT Sports, durante su intervención en el Fanatics Fest.
A continuación, planteó la pregunta que, posiblemente, determinará el rumbo futuro de su carrera:
«Sé cómo descifrar el código, pero ¿seré capaz de hacerlo?»
Esta última duda es reveladora. Puede que Djokovic siga sabiendo perfectamente qué hace falta para derrotar a las nuevas estrellas de este deporte, pero conocer la solución y llevarla a la práctica físicamente a lo largo de cinco sets ya no es lo mismo.
Lee también: Las celebraciones del Mundial de España se registran en sensores sísmicos
Los resultados muestran que aún no ha llegado al final
Aún sería prematuro descartar a Djokovic.
A principios de este año llegó a la final del Abierto de Australia y, posteriormente, volvió a clasificarse para las semifinales de Wimbledon. La mayoría de los jugadores calificarían eso como una temporada excepcional.
Sin embargo, para Djokovic, el éxito en los torneos se mide de otra manera. Ya no juega solo para mantenerse competitivo. Persigue ese título de Grand Slam que le permitiría superar la marca de los 24 y situarse en solitario en lo más alto de la clasificación histórica de Grand Slam.
Quizá su mayor reto no sea derrotar a Sinner o a Alcaraz en una sola ocasión. Más bien podría consistir en recuperarse lo suficientemente rápido como para vencer a varios rivales de primer nivel en la segunda semana de un torneo de Grand Slam.
Lee también: La gorra de Ferran Torres en el desfile del Mundial provoca una respuesta de la Casa Blanca
A los 39 años, cualquier partido largo pasa más factura.
Un último sueño le da fuerzas para seguir adelante
Djokovic también se ha pronunciado sobre su participación en los Juegos Olímpicos de 2028 en Los Ángeles, en los que tendría 41 años.
El exentrenador Goran Ivanisevic cree que Djokovic «es capaz de hacerlo» y, en una entrevista publicada por Tennis365, destaca su agenda cuidadosamente planificada y su meticulosa preparación.
Este objetivo sugiere que el final aún no está inminente.
Lee también: Paddy Pimblett se declara el 'GOAT del recorte de peso'
Sin embargo, las propias palabras de Djokovic han cambiado el rumbo del debate. Ya no da a entender que su retirada se sitúe en un futuro lejano.
¿Es este, pues, el final para Novak Djokovic?
Todavía no. Pero, por primera vez, parece que la despedida está más cerca que el próximo gran triunfo.



