El Everton daba la operación por hecha. Al inicio del partido en el Vitality Stadium el sábado, la oferta del Nottingham Forest de 35 millones de libras más variables por Harrison Armstrong había recibido el visto bueno a nivel directivo y el joven tenía permiso para viajar y pasar el reconocimiento médico, según la información publicada por John Percy de The Telegraph, que recogió después toda la prensa nacional.
El domingo ya nada de aquello seguía en pie. El Friedkin Group tumbó la venta y a Armstrong le comunicaron que se quedaría en Merseyside.
Cánticos antes, durante y después del partido en Bournemouth
El ruido decisivo llegó desde el sector visitante. El Everton empató 1-1 en Bournemouth el 29 de agosto y la afición desplazada coreó el nombre de Armstrong antes, durante y después del partido, exigiendo a la directiva que abandonara las negociaciones con el Forest. Según se ha sabido, esa reacción fue un factor determinante en lo que vino después.
David Moyes ya había hecho pública su postura de forma incómoda en la rueda de prensa previa al partido.
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«Ha habido una oferta. Aparte de eso, no creo que haya mucho más que pueda decir; es una decisión del club. No queremos perder a nadie y todavía necesitamos incorporar jugadores a lo que tenemos», dijo a los periodistas.
El técnico del Everton fue más contundente después de que la afición se hiciera oír.
«Creo que siempre hay que tener en cuenta a los aficionados; los aficionados no siempre se equivocan», dijo Moyes, según la información de Sport Bible sobre lo sucedido después.
La decisión del Friedkin Group
La propiedad tuvo la última palabra. El presidente Dan Friedkin y el Friedkin Group tomaron lo que Sport Bible describió como una «decisión unánime» de retener a Armstrong, sopesando el enfado de la afición frente al valor del jugador para el proyecto y su condición de producto de la cantera. Moyes, que ha pasado el verano defendiendo que la plantilla es demasiado corta y no demasiado amplia, quería que se quedara.
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El cambio de rumbo no es solo un giro interno. El Everton necesitaba ventas antes del cierre del mercado de verano de la Premier League, el 1 de septiembre, para cumplir con las normas financieras, y Armstrong iba a ser una de ellas. El club tendrá ahora que buscar otras vías para ingresar fondos antes del cierre.
El Forest sigue necesitando un centrocampista
El Nottingham Forest se queda con un hueco por cubrir. La oferta por Armstrong estaba pensada como recambio de Elliot Anderson, vendido al Manchester City a principios de verano, y la plantilla de Vítor Pereira sigue con ese vacío pendiente a pocos días del cierre del mercado.
Armstrong, nacido en Liverpool e internacional inglés en categorías inferiores, regresó este mismo año de una cesión en el Preston North End que se interrumpió en enero. Firmó un nuevo contrato de larga duración con el Everton y en el club se le veía como el tipo de canterano en torno al que quieren construir el proyecto, no del que desprenderse.
El mercado cierra el martes 1 de septiembre.
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