Gianni Infantino no ha retirado ni una sola cifra. El presidente de la FIFA aseguró el miércoles ante el mundo que el plan de 4.200 millones de dólares para vender participaciones minoritarias en una filial del Mundial es una simple «propuesta», pero la sociedad, la cifra objetivo y el plazo de septiembre siguen encima de la mesa.
En un comunicado en vídeo difundido por Al Jazeera horas después de que Max Eberl, del Bayern de Múnich, calificara la propuesta de «vergonzosa», Infantino presentó la iniciativa como una consulta que las federaciones podrán aceptar o rechazar.
«Forma parte de un proceso democrático, un proceso de consulta y, sobre todo, es una oportunidad, no una obligación, y, como he dicho, da inicio al proceso de consulta», afirmó Infantino.
«La FIFA, evidentemente, sigue gobernando el fútbol sin ninguna injerencia externa», añadió, y prometió que «el torneo insignia que organiza, como el Mundial de la FIFA o el Mundial Femenino de la FIFA, siempre seguirá existiendo».
Lo que Infantino dejó intacto
Nada en el vídeo abordó el fondo de la revuelta. La filial valorada en 20.000 millones de dólares, FIFA Forward Enterprise, sigue existiendo sobre el papel. También sigue en pie el objetivo de una venta minoritaria del 20 % por un valor de hasta 4.200 millones de dólares, así como la participación, según se ha informado, de Thrive Eternal, la firma de capital riesgo fundada por Joshua Kushner y señalada como principal postor. Las federaciones se enfrentan aún a un plazo que vence el 19 de septiembre para aceptar pagos únicos de 20 millones de dólares vinculados al plan.
Infantino tampoco dijo nada sobre la propuesta paralela de ampliar el torneo de 2030 a 64 selecciones, una idea que la CONMEBOL lanzó en abril de 2025 y que la FIFA aseguró este mes que estudiaría una vez celebrada la actual edición de 48.
La UEFA: «No le corresponde a la FIFA venderlo»
La respuesta desde Europa ha sido inusualmente contundente. La UEFA sostuvo que la propuesta «cruza una línea que las instituciones que rigen el fútbol nunca deberían cruzar» y advirtió de que «el alma y el gobierno del fútbol no son activos con los que se pueda comerciar, y menos con cero transparencia sobre quién gana económicamente».
«Ninguno de nosotros es el dueño del fútbol. No le corresponde a la FIFA venderlo», añadió el organismo.
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Las federaciones miembro de la UEFA se reúnen esta semana de forma telemática, y entre las opciones que se están sopesando figura un boicot a las competiciones de la FIFA.
Eberl: «Huele que apesta»
El director deportivo del Bayern de Múnich protagonizó la intervención más dura a nivel de club. En un acto celebrado el miércoles en Rottach-Egern para presentar al nuevo fichaje Nathaniel Brown, Max Eberl reconoció que el plan le había avergonzado personalmente.
«Me parece vergonzoso. Es vergonzoso que estemos hablando siquiera de este tipo de ideas», declaró Eberl a los periodistas, en unas declaraciones recogidas por Get German Football News.
«Ahora mismo tengo la sensación de que la FIFA solo está para sacar beneficio».
«No sé quién le mete estas ideas al señor Infantino en la cabeza, pero huele que apesta».
Hans-Joachim Watzke, vicepresidente de la DFB y presidente del Borussia Dortmund, que además forma parte del comité ejecutivo de la UEFA, fue igual de tajante. En declaraciones a Kicker, Watzke calificó el plan de «ataque en toda regla al fútbol» y aseguró que «aquí se ha cruzado una línea».
El vídeo de Infantino reformula el tono. No cambia el papeleo. El plazo del 19 de septiembre será la próxima prueba para ver si las federaciones tratan la «propuesta» como una oferta de apertura o de cierre.
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